Un bebé fue testigo de ajuste de cuentas entre traficantes

El pistolero caminó a la finca ubicada en la calle Rafael y tocó timbre. Una mujer  que hacía sólo 24 horas había salido de la cárcel donde cumplía condena por venta de estupefacientes  abrió la puerta con su bebé de sólo dos meses en brazos.

El «visitante» preguntó por el esposo de la mujer, que justo en ese momento se asomaba a ver quién lo buscaba. Sin mediar palabra el hombre le pegó un culatazo y luego le disparó a quemarropa hiriéndolo en el pecho. El pistolero se dio a la fuga y el herido, que también tenía antecedentes penales por venta de drogas, fue trasladado al Hospital Maciel donde se debate entre la vida y la muerte. *

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