LA REPUBLICA había adelantado, el 24 de julio, que las mafias preparaban "quema de archivos" para "apagarlos"

Jefes contrabandistas mataron a policías brasileños y los enterraron en la ruta al aeropuerto de Rivera

Luego de una larga investigación llevada a cabo por la filial Uruguay de Interpol, la Dirección Nacional de Información e Inteligencia y la Policía Federal brasileña, contando con el apoyo de la Jefatura de Policía de Rivera que se transformó en el centro de operaciones el tremendo caso quedó aclarado.

Hay cuatro personas procesadas, todas ellas conocidas en la sociedad y el comercio del departamento de Rivera.

La comunidad no salió de su asombro al conocerse el procesamiento de los mismos por gravísimos delitos. La Justicia Federal brasileña, a través del Dr. Belmiro Krieger, ante la magnitud de la maniobra de ingreso de whisky, artículos médicos, de electrónica y electrodomésticos, que alcanzaba cifras millonarias en dólares, decidieron en conjunto con la Policía llevar adelante el llamado «Operativo Plata».

Uno de los golpes asestados a la banda fue en ocasión de la detención de los dos policías civiles hoy asesinados, quienes eran los encargados de custodiar una de las cargas financiadas por el procesado Joaquín Curi, empresario del ramo de Free Shop y que a la hora de su detención intentaron sobornar a sus colegas sin éxito.

Por ello, fueron procesados, separados de sus cargos, y aguardaban en libertad la citación a juicio, donde serían interrogados sobre los detalles de la maniobra, que se supo comenzaba en nuestro departamento y llegaba hasta el municipio de Pantano Grande, pocos kilómetros de Porto Alegre, desde donde se distribuía.

Esta maniobra ya estaba en conocimiento de la Policía y la Justicia Federal, quienes libraron orden de captura preventiva para extradición de varias personas, entre ellas Joaquín Curi La situación de los policías era harto comprometida dentro de la organización, por lo que fueron «apartados», lo que no habría sido aceptado ni por Da Silva ni por Ilha, quienes decidieron montar su propio esquema. El mismo consistía por un lado, en vincularse con bandas de la región cercana a Pantano Grande para que, robo mediante, se quedaran con buena parte de la mercancía, en tanto que, en Rivera, se habrían dedicado a extorsionar al empresario. Esta situación, puesta en conocimiento de sus «socios» brasileños, selló definitivamente la suerte de los dos policías y desde Porto Alegre llegó un sicario, un ex policía de apellido Guimaraens, con la orden de «apagarlos».

 

Un crimen casi perfecto

Al llegar a Rivera, Guimaraens se puso en contacto con el empresario Joaquín Curi y su secretario WHP, tratando de armar una estratagema que permitiera atraer a Da Silva y a Ilha a una trampa a fin de darles muerte. Y fue así que el propio WHP se encargó de comunicarse telefónicamente con ambos, citándolos en un galpón que hacía las veces de depósito, propiedad del empresario, donde ambos encontraron la muerte.

Por lo que se supo, luego retiraron los cuerpos del lugar para enterrarlos en un campo distante 5 kilómetros del centro de la ciudad, en la carretera que lleva al Aeropuerto, todo con el conocimiento de los hermanos RBL y FBL, quienes apoyaron la operativa.

Al decir de un alto jerarca policial, «la ignorancia los hizo creer que los crímenes quedarían impunes», y así fue, ya que en tanto que se les seguía un proceso de extradición, la Policía uruguaya, a través de Interpol, y la Dirección de Información e Inteligencia montaron un operativo dirigido a aclarar lo que, estaban convencidos, eran homicidios por «quema de archivo». Se detuvieron personas en la capital del país, se les tomó declaración y el viernes pasado montaron su Central de Operaciones en la sede de la Jefatura de Policía de Rivera, para comenzar a cerrar el cerco en torno a la peligrosa banda.

 

El día «Q»

Entre viernes y sábado fueron muchas las personas que pasaron por la sede judicial de la calle Sarandí, siendo seis las que se encontraban más comprometidas, quedando alguna de ellas en libertad, entre ellas WHP. Pero es que era tan grande la convicción de la Policía uruguaya de que se encontraban frente a los asesinos, que citaron a un equipo de Policía Técnica a nuestro departamento, quienes provistos de Luminol, el cual esparcieron dentro del galpón de la calle Uruguay, y con artefactos adecuados, encontraron indicios de sangre en abundancia en el local, lo que determinó que detuvieran nuevamente a WHP. Ese fue el principio del fin. El detenido avisó que cambiaría su declaración y sorpresivamente desistió de su abogado, solicitando uno de oficio y frente al juez en lo Penal de 2º Turno, Dr. Mijhail Rottas, narró con lujo de detalles todo lo que había sucedido, dejando en evidencia el doble crimen.

En la mañana del domingo, como se anunció en la edición de LA REPUBLICA del lunes, en un espectacular operativo en plena vía pública había sido detenido el empresario Joaquín Curi, quien junto a los hermanos RBL -gerente de la casa de cambio Indumex sucursal Rivera- y FBL, terminaron aceptando todos los cargos en su contra.

En las primeras horas de la mañana de este lunes, el Dr. Rottas terminó dictando auto de procesamiento para Joaquín Curi y WHP por un delito de «homicidio muy especialmente agravado (Art.61 y 312 num.2 del Código Penal) en calidad de coautores» y de los hermanos RBL y FBL por un delito de «encubrimiento» (Art.60 y 197 del Cód.Penal). En declaraciones a la prensa, el Dr. Rottas no descartó nuevas detenciones en las próximas horas, ante la convicción de que queda «otro brazo» para cortar en la banda, pero que está operando en territorio brasileño.

El jefe de Policía de Rivera, inspector principal Juan Carlos Soto, destacó a LA REPUBLICA el trabajo en conjunto de las Policías uruguaya y brasileña que permitieron aclarar este doble crimen que aparecía como de difícil solución. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje