Escrito por: BUENOS AIRES, TELAM
Drogas Peligrosas de la PolicÃa Federal informó ayer en conferencia de prensa realizada en el Departamento Central de la institución sobre la desarticulación de una poderosa organización que llevaba cocaÃna de Sudamérica a Europa Oriental, en la que tenÃa activa participación la llamada “mafia rusa”.
“No es tanta la importancia de la cantidad de droga secuestrada -unos 14 kilos de cocaÃna en total- sino el descubrimiento de que hay una nueva ruta”, dijo el director general de Drogas Peligrosas, comisario mayor Carlos Gorosito.
La investigación, que lleva más de un año, se aceleró con la detención en Ezeiza, en julio último, de un ciudadano ucraniano que llevaba una valija de doble fondo con dos kilos y medio de clorhidrato de cocaÃna.
“Un mes después -contó en la rueda de prensa el jefe de Tráfico IlÃcito comisario inspector Francisco Coppola- se descubrió en (la localidad bonaerense de) Pontevedra un pequeño laboratorio para transformar pasta base en clorhidrato de cocaÃna”.
En el laboratorio, montado y financiado por colombianos, fueron detenidos dos hombres de nacionalidad boliviana. A partir de ese procedimiento, la división Operaciones Federales de Drogas Peligrosas, a cargo del comisario Miguel Angel Castro, comenzó a investigar lo que denominaron la “Conexión Ucraniana” y empezaron a trabajar con la policÃa de Ucrania.
Posteriormente, la pesquisa argentina determinó que un ciudadano colombiano iba a llevar droga a Europa Oriental, en un viaje que atravesarÃa varios paÃses. Por ese motivo la PolicÃa Federal tomó contacto con las policÃas de Uruguay, Brasil, Portugal, Austria y el ya establecido con Ucrania, con la colaboración de la agencia antidrogas estadounidense DEA (Drug Enforcement Administration).
Con la autorización del juez Federal de Lomas de Zamora Carlos Ferreiro Pella, que supervisaba la investigación, los pesquisas convinieron una “entrega vigilada”, explicó Castro.
Poco antes de que el colombiano partiera hacia Europa, los investigadores pudieron averiguar que iba a utilizar una extraña ruta, lo cual requirió la colaboración de la justicia, la policÃa y aduanas de varios paÃses “las que actuaron con muy buena voluntad y rapidez”, aclaró Gorosito.
Esos paÃses fueron Uruguay, Brasil y Portugal, porque la “mula” iba de Buenos Aires a Montevideo por vÃa fluvial, desde allà a San Pablo, Brasil, por avión y por el mismo medio a Lisboa, Portugal, para desde allà seguir a Kiev, la capital de Ucrania.
Todos esos paÃses debÃan consentir el paso del traficante con su carga de droga -cerca de tres kilos de cocaÃna- quien era permanentemente seguido por un detective de la PolicÃa Federal.
“Ya en Kiev, la operación fue derivada a la policÃa ucraniana, que en las afueras de esa capital, detuvo a la ‘mula’ y al jefe de la organización, de nacionalidad rusa e integrante de la denominada ‘mafia rusa’, además de otros miembros de la organización”, relató Castro.
Esa droga viajaba disimulada en cajas de alfajores, dentro de alfajores de chocolate de una muy conocida marca marplatense y también en el interior de caramelos que los turistas acostumbran a comprar en Ezeiza cuando salen del paÃs.
La investigación determinó que además de la ruta Buenos Aires, Montevideo, San Pablo, Lisboa, Kiev, los traficantes utilizaban Buenos Aires, Madrid, Kiev y Buenos Aires, Montevideo, San Pablo, Zurich, Kiev.
El comisario inspector Coppola informó, además, que la rigidez de las leyes ucranianas con respecto a la comercialización de estupefacientes hace que el kilo de cocaÃna, que en la Argentina se estima en unos 5.000 dólares, se eleve allá a unos 100.000.
Por su parte el director de Drogas Peligrosas, Carlos Gorosito, adjudicó al “fuerte grado de interacción entre la justicia y la policÃa de los paÃses involucrados en la travesÃa de la droga”, el éxito de la investigación. *
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