El homicida fue remitido sin ningún agravante
Abel Yamandú Balero Vignoles, oriental, casado de 59 años, fue procesado en la víspera por el juez penal de 2º Turno bajo el cargo de un delito de «homicidio», en contraposición a la pena que habría pedido la fiscalía, que entendía que en el hecho habían agravantes. Los compañeros de la víctima cuestionaron el fallo, y dijeron a LA REPUBLICA que están buscando asesoramiento legal en materia penal, ya que hasta el pasado lunes siempre se habían manejado con letrados en materia laboral.
Los compañeros de Luis Medina, muerto de un balazo de calibre 357, también dijeron que intentarán que la Intendencia Municipal de Montevideo tome a la esposa del fallecido como empleada, ya que ha quedado totalmente desamparada económicamente con dos hijos, de 4 y 8 años, a su cargo.
Tal como se informara en la víspera, a las 15 del lunes el funcionario de Autoparque y también de la IMM fue asesinado a sangre fría luego que le colocara un cepo al auto de Balero, quien hacía más de una hora que debía haber renovado el tique de estacionamiento tarifado. Su auto estaba frente al 1529 de la calle Yi, entre Uruguay y Paysandú.
Al ver la traba en una de las ruedas de su auto, el técnico rural y ex funcionario del Ministerio de Ganadería y Agricultura, preguntó «¿cómo se puede arreglar?». La respuesta fue negativa y entonces Balero dijo: «no te vayas que tengo algo para vos». Subió hasta la casa de su hija en la calle Yi, y a los pocos segundos regresó con el poderoso revólver en la mano. Se acercó hasta la camioneta de Autoparque, en la que Medina se encontraba sentado en el asiento del conductor. Todo pasó en contados segundos. El automovilista sancionado metió la mano por la ventanilla y apoyó el caño del Magnun sobre el corazón del empleado y accionó el gatillo dos veces: el primer tiro falló y el segundo le partió el corazón. Tras el homicidio regresó a la finca de su hija y se sentó a esperar a la Policía. Cuando un agente lo detuvo entregó el arma y confesó: «Me metió el cepo y lo traje a estaño». Ayer, desde las 8, decenas de compañeros de Medina en Autoparque y en la IMM, que decretaron el duelo y el cese de actividades, se congregaron frente a la puerta del Juzgado a esperar la resolución del magistrado. Al conocer el fallo, los asistentes dejaron ver su desacuerdo. Entre otras cosas, cuestionaron el hecho de que no se haya ordenado la realización de una reconstrucción, instancia en la que quedarían demostradas claramente, según opinaron, las circunstancias del asesinato. Buscarán que esto finalmente se realice en el marco del proceso iniciado ayer.
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