Asesinato de estudiante peruano revela creciente racismo en Rusia
El asesinato a puñaladas de un estudiante peruano de 18 años a manos de una banda de jóvenes el domingo pasado en Voronej, en el sur de Rusia, revela el creciente racismo que impera en las ciudades rusas.
«Daba pena verlo, tenía miedo, quería regresar a Perú, no le gustaba la actitud de la gente de aquí hacia los extranjeros», cuenta José, un peruano de 23 años, compañero de universidad de Enrique Angeles Hurtado, el estudiante asesinado.
Para los estudiantes extranjeros y los militantes de los derechos humanos de Voronej, una ciudad de 900.000 habitantes situada a 600 kilómetros al sur de Moscú, la reacción apática de los responsables locales y la indiferencia generalizada de los habitantes han hecho de esta ciudad una zona peligrosa para los extranjeros.
Enrique Angeles Hurtado se paseaba el domingo por la tarde con dos amigos, un compatriota y un español, por un bosque cercano a un complejo deportivo a la salida de la ciudad, cuando fueron atacados por un grupo de jóvenes armados de cuchillos y barras de hierro, explican los responsables oficiales.
Los dos amigos de Enrique se encuentran hospitalizados aún en cuidados intensivos.
Este año, 99 crímenes y delitos fueron cometidos en la región de Voronej contra extranjeros, en su mayoría de carácter racista, o sea un 40% más que en todo el año pasado, precisa a la AFP el procurador de la región Alexander Ponomarev.
Sin embargo los responsables locales minimizan la magnitud de los actos racistas y la investigación sobre la muerte de Enrique se lleva a cabo en base a la hipótesis de que se trata de un acto de «vandalismo», lo que puede acarrear penas de cárcel menos severas para los culpables.
«Hay que llamar a las cosas por su nombre. Hay un problema de racismo. Los políticos deben hablar más de este problema», dijo el cónsul de Perú en Moscú, Egorov Ramírez, quien llegó recientemente al lugar donde había sido asesinado su compatriota.
Las agresiones racistas, que se han recrudecido en Rusia, afectan esencialmente a estudiantes africanos o asiáticos, así como a ciudadanos de las ex repúblicas soviéticas de Asia Central.
Según la ONG «Oficina moscovita para los Derechos Humanos», 44 asesinatos racistas fueron cometidos en Rusia durante 2004.
En Voronej operan con toda impunidad varias organizaciones extremistas nacionalistas, entre ellas un grupo llamado Unidad Nacional Rusa, de acuerdo a los defensores de los Derechos Humanos.
No obstante tres ex miembros de Unidad Nacional Rusa fueron condenados a penas de nueve a 17 años de cárcel el año pasado «por asesinato premeditado en grupo motivado por el odio racial y étnico» tras la muerte de un estudiante de medicina de Guinea Bissau.
Anastasia Nikitina, que milita en Voronej contra el racismo y enseña con dificultad la tolerancia en las escuelas de la región, informa que «en una clase de 25 a 30 alumnos hay generalmente uno o dos abiertamente racistas, dos muy informados sobre los grupos de cabezas rapadas y una gran mayoría de indiferentes». *
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