El ciudadano peruano, víctima del dueño de casa, quedó en libertad al no comprobarse las acusaciones

Atrapó al "ladrón", lo ató, le pegó, lo humilló y la Justicia lo procesó

Según las declaraciones del propietario, el ruido de las maderas del piso de la vieja habitación lo despertaron y «saltó de su cama». De pie, a pocos metros de distancia, un hombre alto, robusto y con rasgos de habitante del altiplano lo miraba fijamente.

El dueño de casa se abalanzó sobre él y lo tiró al piso. Con golpes y puntapiés logró reducirlo y maniatarlo con gruesas cuerdas. Para asegurarse de que el peruano no representara un peligro, el hombre tomó un cuchillo y lo llevó a la azotea. Arriba, a la intemperie, lo desnudó y lo «tajeó» con el arma blanca, mientras le decía los peores insultos que podían pasar por su cabeza.

A pesar de las lágrimas del extranjero el dueño de casa siguió humillándolo y agrediéndolo por varias horas. La soledad de la noche permitió que el hombre de 29 años descargara su furia gritando e insultando «a los cuatro vientos». Mientras tanto, el ciudadano peruano sólo podía resistir los golpes arroyado en el frío suelo. Faltaban pocos minutos para que el sol saliera cuando el hombre decidió liberar a su víctima del calvario que lo obligó a vivir.

El peruano bajó las escaleras y se encaminó a la Seccional 1ª donde radicó la correspondiente denuncia. Minutos más tarde la Policía detuvo al morador y lo condujo ante el magistrado de 5º Turno, quien decidió procesarlo por «un delito de privación de libertad en concurrencia fuera de la reiteración con un delito de lesiones personales».

El extranjero, a pesar de haber sido sindicado como un posible ladrón, quedó en libertad por no haber pruebas fehacientes que confirmaran las palabras del dueño de casa. *

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