Horror en Colón: escribió una carta, le pegó un balazo a su esposa y se suicidó
Eran las primeras horas del día cuando los vecinos del barrio Colón escucharon dos detonaciones que retumbaron en el barrio. Varios hicieron caso omiso al estremecedor sonido porque pensaron que se trataba de «algún chorro». Pero los vecinos de al lado, a pesar del miedo, fueron a golpear a la puerta de la anciana pareja. Tras varios minutos de insistencia, sin que nadie respondiera desde el interior de la finca ubicada en Sánchez y Pintos Cardeiro, decidieron pedir ayuda a la Policía llamando al 911. Pocos minutos después llegaron los agentes que se abrieron paso con sirenas por la nube de vecinos que no entendían qué pasaba pero que igual se acercaron a observar.
Los efectivos derribaron la puerta e ingresaron a la casa que se encontraba más sombría que nunca. En el living, los cuerpos ya sin vida de Olinda Alfonso Rodríguez, de 73 años, y de su marido, Julio María Sosa Trías, de 82, reposaban sobre un charco de sangre. A su lado, el revólver calibre 38 utilizado para la matanza y un papel blanco escrito con tinta azul explicaban los motivos del brutal crimen.
En la carta, dirigida a sus hijos y escrita con letra temblorosa, pedía perdón y decía que los celos habían podido más y que era hora de acabar con el martirio. Dos balazos terminaron con la vida de la pareja, que según vecinos eran amables y muy unidos. Una vecina de la víctima, consultada por LA REPUBLICA, dijo que era impensable que la señora tuviera un amante, y que no entendía cómo Julio podía haber pensado algo así.
Un facultativo de Salud Publica se hizo presente en el lugar y constató la muerte de ambos. En el lugar trabajó un equipo de Policía Técnica y se hizo presente el magistrado de turno. *
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