Le robaron todo, pero la víctima destacó la cordialidad de los amigables copadores
Gracias al cordial trato que le brindaron sus copadores, una mujer de 65 años pudo soportar el asalto con absoluta tranquilidad.
Eran las 4 de la mañana cuando la sexagenaria escuchó ruidos que provenían de la cocina. La mujer se levantó y caminó hacia la pieza sin imaginar que se encontraría con dos hombres encapuchados que habían ingresado abriendo una de las ventanas. «No grite señora, quédese tranquila, acompáñeme a su dormitorio que la vamos a encerrar allí mientras buscamos dinero», dijo con voz pausada uno de los atracadores.
La señora, viendo que no corría peligro, acompañó al copador que luego de llevarla hasta su cama, se retiró cerrando la puerta con llave.
La mujer permaneció en la habitación mientras los dos hombres buscaban objetos de valor o dinero en efectivo. Como no encontraron lo que buscaban, se conformaron con varios metros de tela y unas pocas piezas de bisutería. Antes de retirarse fueron al dormitorio de la señora, abrieron la puerta y dijeron: «Chau, ya nos vamos». *
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