Aún tras los barrotes, el narco manejaba el tráfico de drogas con una habilidad asombrosa
Noé Soria Paz fue detenido en Cerro Largo, cuando debido a un problema técnico en la avioneta que piloteaba tuvo que aterrizar en medio de la ruta con un cargamento de marihuana que traía desde Paraguay.
La Policía creó un cerco en torno a la pequeña aeronave y el narco se entregó sin mostrar resistencia.
Los vínculos del capo de las drogas lo llevaron a participar de un procedimiento calificado por la Policía como «altamente exitoso», cuando la Brigada Antinarcóticos, apoyada por otras reparticiones policiales, logró incautar en la localidad de Ismael Cortinas, en el departamento de Flores, nada menos que 667 kilos de marihuana procedente de Paraguay, que tenía como destino Montevideo y la zona este del país, según la información en poder de la Policía Nacional.
El narco, que en aquel entonces se encontraba recluido en el Comcar, fue quien movió los delgados hilos de la delincuencia, y logró que el cargamento llegara a territorio uruguayo, demostrando su habilidad para manejar el tráfico de estupefacientes, aun tras las rejas. *
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