Pidió ayuda a un vecino y se llevó una cómoda
Un supuesto cliente entró a una mueblería de la Unión y le preguntó al dueño por el precio de un juego de living y de un dormitorio.
El individuo decidió retirarse sin comprar nada porque según él los precios eran excesivos. Ahora bien, al salir a la calle le «gustó» una cómoda (de 1 metro por 0,80) que estaba en exhibición en la vereda. Intentó levantarla pero como era muy pesada le pidió colaboración a un vecino del mueblero para ponérsela al hombro. El sujeto y la cómoda desaparecieron como por arte de birlibirloque y el dueño del comercio, de 31 años, al salir a la puerta no podía creer lo que había pasado. *
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