La creciente oleada de inseguridad alarma a los vecinos de Maldonado
Los crecientes problemas con la minoridad infractora, muchas veces acicateada por delincuentes mayores y aquellos que vuelven de algún centro del INAU con el rótulo de «líder», pareció multiplicarse como por arte de magia. En este contexto, no han sido pocas las autoridades de distintas esferas que se han estado reuniendo en procura de soluciones o alternativas. Algunos legisladores por su parte, insisten en la necesidad de que el Ministerio del Interior dote a la Policía de Maldonado de más recursos, de modo que durante todo el invierno, la presencia sea tan notoria como durante cada verano, época en la que se hacen ingentes esfuerzos por mantener altos índices de prevención y seguridad en una zona donde, el turismo «copa la banca» y es la principal fuente de ingreso de divisas.
Más y más delitos
Ya no son pocos los habitantes de las principales ciudades del departamento que afirman que ahora no es como antes; que ahora no se puede dejar una bicicleta en el cordón de la vereda, o el auto abierto en la puerta de la casa. Algunos ni siquiera se animan a sentarse en «el zaguán» a tomar unos mates y charlar con otros vecinos. Las casas enrejadas o con dispositivos de alarma son la mayoría, y los vigilantes privados o de empresas de seguridad están en todas partes.
En las últimas semanas, no solamente se produjeron algunos sonados copamientos, los cuales no fueron totalmente esclarecidos aún, sino que cada día se suman hurtos, rapiñas y arrebatos, hechos que no sólo han dejado como saldo a hombres y mujeres afectados sicológicamente, sino también heridos por armas de fuego. En la mayoría de los ilícitos se utilizan armas de fuego en lugar de armas blancas.
Sólo algunos
Por citar los hechos más recientes, el martes una señora de 71 años caminaba por la calle 7 del barrio Maldonado Nuevo, cuando sorpresivamente un desconocido le arrebató la cartera. La señora terminó aterrorizada, sin sus remedios y sin su documentación personal.
En la madrugada del miércoles, un joven de 20 años se encontraba sentado en la puerta de una pensión donde pernocta, ubicada en Bulevar Artigas y 25 de Mayo. De pronto fue abordado por dos desconocidos quienes, a cara descubierta y amenazándolo con un arma de fuego, le exigieron la entrega del dinero que tuviera encima y todas sus ropas.
El muchacho fue demasiado corajudo y cuando comenzó a quitarse la ropa se zambulló en la pensión logrando que los delincuentes se dieran a la fuga, al menos sin dejarlo como Dios lo trajo al mundo. En la madrugada del jueves, en el entorno de la hora 02:00, un joven de 19 años se movilizaba a pie a la altura de la plaza del Vigía, cuando repentinamente apareció en escena un hombre que con rápidos movimientos le arrebató una riñonera conteniendo documentación personal.
Maldonado tampoco está ajeno a otras modalidades que, menos difundidas, van insertando el temor en la gente. Las barras de muchachos que paran transeúntes para solicitarles «plata para el vino» o un cigarrillo se encuentran en todas partes, principalmente en horas de la noche y los efectos de las drogas son notorios en otros casos.
La alarmante ola de inseguridad ya preocupa a demasiada gente, y por más que ahora cualquier tema queda eclipsado ante una encarnizada lucha electoral a nivel departamental, no se descarta que grupos de vecinos o alguna organización pueda iniciar movilizaciones en procura de respuestas. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad