Otro caso de justicia por mano propia: lo vio robando y lo mató por la espalda
En la edición de ayer LA REPUBLICA informó sobre el hallazgo del cadáver de Héctor Luis Terán González, en el jardín de una finca situada en Camino Castro y Mauá.
Policías de la Seccional 8ª concurrieron el lugar y luego de retirar el cuerpo sin vida del sujeto, observaron que el foco alógeno estaba semidesprendido de la pared y sus cables habían sido cortados y se encontraban esparcidos en el piso, razón por la cual en un principio se pensó que el frustrado ladrón había fallecido por un golpe de energía eléctrica.
Si embargo, el caso dio un vuelco sustancial cuando los médicos forenses determinaron que en realidad el deceso se había producido por una herida de bala con orificio de entrada en el omóplato izquierdo. El proyectil calibre 38, en su curso errático, se alojó en el cerebro de Terán González, de donde fue extraído por los patólogos.
Fue entonces que el comando de la Seccional 8ª de Avenida Millán cambió el curso de la investigación, ubicando a un vecino que confesó haber efectuado un disparo con una pistola contra «una sombra» que al parecer estaba intentando robar cables en el barrio.
Una vez en la comisaría el hombre de 61 años agregó que el arma de fuego la había tirado a las fétidas aguas del arroyo Miguelete.
El juez en lo penal de turno dispuso su procesamiento con prisión por el delito de homicidio.
Por su parte, autoridades policiales se mostraron preocupadas por la repetición de estos hechos. Hace menos de 48 horas otro hombre mató de un tiro en la cabeza a un niño de 14 años que al parecer intentaba entrar a su casa a robar, aunque familiares del chico malogrado insisten que sólo había acudido a la casa del individuo, ahora procesado, a pedir pan. Al ser consultado un inspector manifestó que «por lo que estamos viendo, ahora la gente ya no efectúa más disparos intimidatorios. Tiran a matar. Y este es un dato sumamente preocupante, teniendo en cuenta, además, que en ambos casos los occisos estaban desarmados».
En la pasada edición, LA REPUBLICA también dio cuenta de la aprobación del proyecto de ley del gobernador de la Florida, Jeb Bush (hermano del presidente), que dará a los ciudadanos derecho a dispararle a quienquiera que le represente una amenaza en un lugar público, en lugar de tener la obligación de evitar una confrontación como lo disponen las leyes actuales. La ley ha levantado una polémica en ese estado pues sus detractores denuncian que da mano libre a los ciudadanos para que disparen primero y pregunten luego, pero quienes la apoyan dicen que los delincuentes lo pensarán dos veces antes de intentar atacar a alguien.
La polémica, seguramente, se instalará en Uruguay, «ya que la población está tomando una actitud muy peligrosa, en un Estado de Derecho como el nuestro», concluyó el jerarca. *
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