Los responsables del local ya habían sido sancionados por permitir ingreso de menores
El Ministerio del Interior inició los trámites de suspensión de la megadisco «Interbailable», para la cual deberá aprobar la resolución y luego dar vista a la parte, que tendrá un plazo de 10 días para efectuar los descargos correspondientes.
A esto se deberán sumar las cartas que los vecinos entregaron a la Seccional 6ª y en la Intendencia capitalina denunciando ruidos molestos y disturbios.
También los propietarios del local bailable tendrán en contra los antecedentes ocurridos en las inmediaciones, cuando en el mes de enero acuchillaron a un joven que finalmente murió y cuyo matador fue procesado hace 15 días. Al siguiente fin de semana se produjo una serie de desórdenes en la vía pública con la rotura de vidrios en fincas y vehículos. Estos hechos pesarán para la determinación final que adopte el Ministerio del Interior, más allá de las descargas presentadas.
Según se pudo saber, el presunto matador es un menor de 15 años, y en el lugar también habían otras personas menores de edad, cuando el ingreso a este baile no es autorizado a menores de 18 años. La directora del Instituto del Niño y del Adolescente del Uruguay (INAU), Stella López, aseguró a LA REPUBLICA que el Interbailable «es continuamente sancionado por el organismo por encontrarse menores de edad en su interior».
No sería la primera vez que la cartera del Interior dispone de la suspensión de un local bailable. En mayo de 2003, el entonces ministro Guillermo Stirling clausuró la discoteca Mariachi, que estaba ubicada en pleno barrio de Pocitos. Los vecinos realizaron en la Seccional Nº 10 reiteradas denuncias de ruidos molestos y disturbios. En enero de ese año ocurre en las afueras del baile una balacera, donde hieren de gravedad a un taxista que esperaba pasaje. Finalmente, las autoridades clausuraron el local por 30 días. Mariachi dejó Pocitos y reabrió posteriormente en un local céntrico.
La Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) no tiene motivos para clausurar la megadisco «Interbailable», ya que en su competencia no incluye la seguridad, sino determinadas exigencias relacionadas con la capacidad, la habilitación municipal y los ruidos molestos.
Fuentes de la comuna manifestaron que los sucesos registrados en este local bailable de la Aguada no afecta su funcionamiento, desde el punto de vista de los requerimientos impuestos por la Intendencia. Ese día, los inspectores municipales no detectaron un exceso en la venta de localidades y encontraron todo en regla. Las autoridades de Inspección General explicaron a LA REPUBLICA que este hecho, que terminó con un homicidio, fue ajeno a la empresa. El sicario no ingresó por la puerta, sino que se «coló» tras escalar un muro. Sostienen que en el ingreso al local, las personas son revisadas y luego que se produjera la agresión con el arma de fuego, los responsables del Interbailable, «hicieron lo posible para atender al herido» y el baile continuó con un cerco en el lugar donde se produjeron los hechos.
Ricardo Pratto, director de Inspección General de la IMM, dio su opinión sobre el procedimiento realizado por los dueños del local bailable. «Es preferible la continuación del espectáculo a una suspensión repentina donde sacaran de apuro a unas 1.500 personas», fundamentó el jerarca municipal, en el entendido que al homicidio, pudo agregársele, la reacción de una multitud que pudiera violentarse por ser «echados» por un espectáculo al que pagaron la entrada.
«Los insensibles fueron los que siguieron bailando después del homicidio», acotó Pratto.
El propio intendente de Montevideo, Adolfo Pérez Piera aclaró a LA REPUBLICA que en este caso ocurrió un problema de seguridad, y no se encontraron omisiones en cuanto a las exigencias municipales. Incluso, una hora antes de la tragedia, un inspector municipal controló las acciones del Interbailable, sin detectarse irregularidades. El jerarca aclaró que la IMM y el Ministerio del Interior tienen competencias diferentes, y que la actividad de este local bailable estaba suspendido hasta que se clarifiquen las responsabilidades en juego.
El intendente enfatizó que estas manifestaciones de violencia, como la ocurrida en la madrugada del pasado domingo, «son comportamientos culturales muy embromados para la sociedad». *
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