El asesino del joven del Interbailable tiene 15 años; fue por ajuste de cuentas
El feroz pistolero resultó ser un adolescente de iniciales CASS, de 15 años de edad, que cuenta en su haber con varias anotaciones por distintos delitos.
Hasta el momento no se encontró el arma homicida, prueba fundamental para determinar quién fue el responsable del asesinato.
El juez Alejandro Guido, de 2º Turno, no encontró pruebas suficientes para procesarlo y decidió esperar hasta el día de hoy para juntar las pruebas y tomar una decisión final.
Durante la noche, el menor será alojado en un local del INAU bajo medidas de seguridad.
El departamento de Homicidios comandó el operativo que duró poco más de media hora. Con datos firmes rodearon el domicilio donde se ocultaba el menor y en pocos minutos lograron su captura.
Otras 25 personas continúan detenidas y en las próximas horas serán conducidas ante la Justicia, que resolverá si tuvieron o no participación en los desmanes ocurridos a la salida del boliche bailable.
Algunos vecinos que se presentaron a denunciar los hechos, dijeron a los efectivos policiales, que mientras los jóvenes corrían por la calle arrasando todo a su paso, se escucharon varios disparos de arma de fuego.
Los jóvenes que presenciaron el asesinato dijeron que el jovencito se acercó a Daniel Costas, gritando: «Â¡A vos mismo, te voy a matar!», y luego apretó el gatillo.
Varias personas se abalanzaron sobre el adolescente para tratar de detenerlo, pero fue inútil, apretó nuevamente el gatillo, y disparó a diestra y siniestra hiriendo en piernas, brazos y tórax a los que intentaban contenerlo.
Aprovechando las corridas que se originaron con los disparos, huyó entre la multitud alcanzando la calle y fugando del lugar.
Mientras tanto, la música seguía sonando en el interior del baile, y los jóvenes que decidieron permanecer dentro del local optaron por tirar a un costado el cuerpo del joven muerto para «que no molestara mientras gozaban del espectáculo».
Los peritos de Policía Técnica explicaron que cuando fueron a realizar la pericia no encontraron rastros de sangre, ya que el ir y venir de los zapatos al compás de la música borraron toda posible huella.
Recién cuando llegó la guardia metropolitana cesó el ensordecedor sonido, y se encendieron las luces.
Afuera, el desorden era total, corridas, golpes, pedradas y botellazos eran sólo parte del arsenal que utilizaron los jóvenes para agredir a todo aquello que se les cruzara en el camino.
Un cuidacoches resultó severamente lesionado y otros transeúntes resultaron con heridas leves debido a los golpes que les proporcionó la horda juvenil.
Por los techos y por la calle, la enardecida multitud se llevó la Aguada por delante, rompiendo contenedores, vidrios y locales comerciales.
El joven homicida estuvo durante algunas horas escondido en el domicilio de un amigo hasta que el Departamento de Homicidios logró su captura.
El menor, apodado «El Nano», dijo que a quien quería matar era a Jorge Da Silva, de 18 años, pero en el medio del tumulto sólo logró herirlo, matando de un balazo en el cráneo al desafortunado joven de 23 años. El adolescente explicó que había tenido un altercado con el herido en una fiesta anterior.
Da Silva declaró ayer ante el juez penal de 2º Turno, Gustavo Mirabal. Mientras que «El Nano» hacía lo propio con Alejandro Guido, juez de Menores de 2º Turno. *
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