Un cabo que partirá rumbo al Congo, acusado de abusar de niña de 8 años
María Angélica, madre de la niña de 8 años, comenzó a notar un comportamiento extraño en la menor, que sin razón aparente se volvió agresiva y nerviosa.
La hermana mayor se sentó a conversar con la niña tratando de entender el por qué de aquella situación. Entre lágrimas, la niña confesó que su padrastro la había obligado a «jugar a besarse en el cuerpo».
Eso motivó que la mujer se presentara en la Seccional 17ª y radicara la denuncia correspondiente. «Siempre fue agresivo, pero nunca imaginé que llegara a esto, a los cuatro años de casada decidí separarme porque me pegaba a mí y a la nena, pero que llegara a esto es algo que jamás imaginé», explicó asqueada la madre de la niña.
El soldado fue trasladado a la Comisaría del Menor, donde debió prestar declaración. Como no existen pruebas claras, ya que no hubo penetración, todo quedó en la nada. «¿Hay que esperar que la viole para que pase algo?», pregunta indignada María Angélica.
La menor fue sometida a una pericia siquiátrica donde según la versión de la doctora tratante, «pasó por un momento traumático, y deja evidencias de que fue abusada». Esto no sirvió de mucho, ya que el juez le dio la libertad, poniendo como única sentencia el no acercamiento del soldado a la niña.
NIA, de 32 años, se casó con María Angélica hace 5 años, y por poco tiempo pareció una persona normal. Con el correr de los meses su conducta agresiva obligó a que la mujer acudiera al siquiatra del Hospital Militar, donde constan denuncias de agresión a ella y a la niña.
Luego de la separación, el militar le pidió a su esposa para volver a estar juntos, prometiendo ir al sicólogo a tratar su problema de violencia. La mujer aceptó.
Fue en ese momento que comenzaron los abusos contra la menor. Según el testimonio de la madre de la niña, manoseos, besos y juegos sexuales, formaban parte de la rutina del individuo.
Y se va…
Hoy, el cabo cumple un arresto simple en el Batallón 13º por haber tenido que presentarse ante la Justicia.
El caso está en manos de abogados y de sicólogos de la comisaría de menores.
La madre dijo a LA REPUBLICA que confía en este gobierno, y que está dispuesta a hablar con la nueva ministra de Defensa para explicarle lo que está sucediendo. «No puede ser que manden un tipo así al Congo, allá también hay niñas y un enfermo como éste puede hacer cualquier cosa».
Como se recordará, un informe de las Naciones Unidas denunció 68 casos de violaciones, pederastia y prostitución por parte de cascos azules, entre ellos varios uruguayos, en el Congo, algo que preocupó e indignó a toda la población de nuestro país, extremo que el ex ministro de Defensa, Yamandú Fau, negó de plano.
«¿Qué tipos de soldados llevan? ¿Este es el premio que le dan por haber abusado de mi hija? El se va y nosotras nos quedamos acá recordando cómo nos arruinó la vida. Mi hija fue sometida a una operación a corazón abierto por sufrir de una cardiopatía congénita, y además de ese trauma ahora se le suma éste. ¿Hasta cuándo debemos sufrir para que alguien haga algo?», dijo llorando María Angélica. Lo cierto es que a fin de mes el soldado acusado tomará el vuelo que lo llevará en misión de Paz al Congo, mientras que María Angélica y su pequeña niña visitarán una vez más al sicólogo que tratará de ayudarlas de la conmoción sufrida. *
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