Violentos copamientos: esta vez le tocó al departamento de San José
Dos violentos copamientos cuyo móvil era robarle a las víctimas, se sucedieron en la capital de San José con diferencia de pocas horas. Estos casos se suman a varios de similares características ocurridos en los últimos meses dentro de los límites departamentales josefinos, lo que ha provocado una alarma generalizada en la población que se siente indefensa ante los ataques de las patotas.
Lamentablemente, hay una pauta o denominador común que une a muchas de las víctimas de estas violentas rapiñas y copamientos: se trata de gente mayor de edad, que en muchos casos vive sola, aspecto que la hace presa fácil para grupos de muchachones que sin ningún miramiento la atan y golpean hasta que consiguen irse con el botín que sea.
Casi siempre lo que buscan los delincuentes en los atracos de este tipo –cometidos en general de madrugada o ya cerrada la noche–, es dinero o joyas.
Hace unos días, poco después de las 21.00 horas, cuatro individuos con sus rostros cubiertos por capuchas negras ingresaron a una casa ubicada en la capital departamental, habitada por una señora de 78 años. Según el relato que la mujer dio luego a la Policía, los hombres tomaron por asalto su domicilio, exigiéndole directamente que les entregara todo el dinero que allí hubiera.
Para «convencerla», la amenazaron con un arma blanca, la golpearon y maniataron. Con la anciana reducida revisaron la casa hasta que encontraron dinero en efectivo, y se marcharon sin más.
Este ocurrió el pasado jueves a la hora señalada, y al día siguiente –viernes 18 de febrero–, dos individuos también de sexo masculino entraron a un comercio de la ciudad. Entonces, «mediante amenazas con armas de fuego, redujeron a la propietaria del lugar y a un cliente ocasional».
De acuerdo al relato de las víctimas, uno de los delincuentes «ingresó con la señora de rehén a su casa –contigua al local–«.
Una vez en el interior de la vivienda, la obligó a entregarle el dinero que tenía en el dormitorio, unos diez mil pesos, aproximadamente.
El hombre ató a la mujer y la amordazó y la misma suerte corrió entre tanto el cliente, que tuvo que dejarse atar y amordazar, a su vez por el otro delincuente, dentro del comercio.
El dúo, antes de fugar, también saqueó la caja registradora del local. Aparentemente huyeron a pie. La Policía intenta ubicar a quienes pudieran ser responsables de estos atracos, sin mayores novedades hasta el momento. *
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