Los denunciantes dicen que no reciben respuesta ni de la PolicÃa ni de la Intendencia y que la situación es alarmante, pues el parque -sobre la calle 20 Febrero, detrás de la Plaza de Deportes No. 5- está rodeado por dos escuelas públicas, 38 y 344, el liceo 19, un hogar diurno del Inau, dos complejos de viviendas para pasivos, un gimnasio de deportes y la mencionada plaza de deportes.
Los vecinos dicen que se registran entre 6 y 7 arrebatos durante el dÃa, la mayorÃa de los cuales no son denunciados por sus vÃctimas, y por tanto no integran las estadÃsticas de la Jefatura de PolicÃa de Montevideo.
Agregan que en horas de la noche se producen actos vandálicos de todo tipo. Robos permanentes de cables y focos del alumbrado público, asà como la destrucción sistemática y total de todos los bancos y papeleras.
Se ha llegado al colmo -dice Esteban Mancusso, presidente de la Comisión- de robar los juegos infantiles allà instalados y de un portón de hierro de 3 metros de largo que pertenecÃa al cantón municipal.
Incluso, los vándalos prenden hogueras y hace pocas semanas prendieron fuego en el pasaje Larguero, a los costados del liceo 19.
“Rodeado por las calles 20 de febrero, Cabrera y Villagrán, este parque ha sido poco a poco transformado en una gran boca de lobo, donde la prostitución, la droga y los arrebatos son cosa de todos los dÃas”, dice otro de los vecinos entrevistados.
Dada la gravedad de la situación, el jueves 13 de enero concurrieron al lugar representantes del Ministerio del Interior, de la Jefatura de PolicÃa y de la Junta Departamental a un encuentro con los vecinos que se llevó a cabo en la sede de la Institución Atlética Larre Borges.
Hasta el momento no ha habido avances significativos en la compleja zona. *
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