Un hombre ebrio sembró sangre y muerte a lo largo de 100 metros de la interbalnearia
Un hombre totalmente ebrio, con 20 miligramos de alcohol en sangre según el test de alcoholemia efectuado por Policía Caminera embistió de atrás con su coche a una pequeña motocicleta que era ocupada por un joven matrimonio y su pequeño hijo de 2 años. Lo aterrorizante fue que tras embestir violentamente al birrodado, fue sembrando sangre y muerte por casi un kilómetro, hasta que el automóvil logró detenerse de su monstruosa carrera.
Panorama dantesco
FJGP de 56 años, es aduanero y vive en la ciudad de Pan de Azúcar, a donde seguramente regresaba ayer a la tarde luego de un abundante beberaje despidiendo alegremente al año, pero sin pensar que lo cerraría de la manera más triste que hubiera imaginado.
La inconciencia lo ganó al extremo que con 20,9 miligramos de alcohol en sangre, lo que literalmente es estar totalmente borracho, salió a la ruta de Este a Oeste, conduciendo su Peugeot 405 gris, matriculado con la placa B 302.376 de Pan de Azúcar.
A la altura del kilómetro 99 de la doble vía, también en dirección a su hogar de Pan de Azúcar, viajaba una pareja con su pequeño hijito de dos años apretadito en el medio y convenientemente protegido con un casco. Tripulaban (con casco ambos) una «yamahita 50″ matriculada en Lavalleja con la placa P1-19206.
En ese punto de la circulada vía de tránsito, llegó lo inesperado, porque el automóvil que seguramente circulaba zigzagueando a alta velocidad, se recostó a la banquina, y dio violentamente sobre la moto y la humanidad de los tres ocupantes que casi no se percataron del brutal impacto.
FJGP siguió su frenética marcha, chocando varias veces contra las vallas protectoras de la ruta y llevando consigo la moto y el cuerpo de María del Rosario Cabrera Echeverría de 33 años que despedazada dio contra el pavimento 100 metros después del impacto, dejando en su camino, el cuerpo de su vástago Enzo Adrián Pedreira de solo 2 años, el de su esposo (de apellido Pedreira) casi sin vida, además de diversos elementos que llevaban consigo, prendas de vestir, calzado, una mochila y hasta un reloj.
Tal fue la inconciencia del victimario, que pudo deshacerse de la moto que seguía incrustada en la parte delantera de su automóvil recién a 500 metros del primer impacto. Aún así siguió conduciendo con el coche maltrecho que finalmente se recostó sobre la margen izquierda de la calzada, severamente afectado por su camino de muerte, exactamente a 800 metros de donde hizo el primer impacto con los motociclistas.
Nada igual
Algunos efectivos actuantes en el lugar, coincidieron con este corresponsal, en que jamás habían visto algo de estas características. Un coche fue sembrando la muerte por casi un kilómetro y nada lo detenía. En medio de aquel pandemónium, actuaron efectivos policiales de Piriápolis y Pan de Azúcar, media docena de móviles de Policía Caminera y cuatro ambulancias, una de las cuales trasladó en gravísimo estado a Pedreira hacia el Hospital de Maldonado. El pequeño Enzo Adrián fue levantado en la ruta inmediatamente de ocurrido el accidente por otro automovilista que ante aquel cuadro atinó a recoger el pequeño para trasladarlo al Hospital de Pan de Azúcar, donde el pequeño felizmente, presentó sólo un fuerte golpe en su cabeza y otras lesiones leves, y clamaba abrumado por el llanto, por su madre.
Las pesquisas continuaban a la hora del cierre de este informe pero estaba plenamente confirmado que el motivo de este accidente, que enluta a toda la pequeña comunidad de Pan de Azúcar, se debió a la inconciencia de FJGP que totalmente borracho se atrevió a salir a la ruta con destino a su casa, a la que probablemente no llegue por mucho tiempo. *
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