Fuerzas de choque dispersaron, de nuevo, turba en Malvín Norte

Nochebuena feroz: copamientos con muertos, heridos y rebelión de vecinos

El caso más grave y preocupante ocurrió en el barrio Municipal, cuando tres pistoleros armados irrumpieron en la finca particular ubicada en José Martiriné e Isidoro Más de Ayala.

En el inmueble se encontraba el dueño de casa, Alberto Andrada, de 56 años y su hijo de 16. Este último fue quien abrió la puerta poco después de la medianoche de ayer, siendo atacado a golpes por los maleantes con las culatas de sus armas.

Una vez en el interior de la vivienda se desató un verdadero infierno, porque Andrada, muy lejos de amilanarse, ya había tomado su revólver para rechazar la invasión.

Tres contra uno. Pero los cuatro caños vomitaron fuego sin parar y un nube de pólvora y muerte envolvió la casa. En uno de los dormitorios quedó tendido Andrada con dos impactos de bala, uno en el rostro y otro en el tórax. La sangre salpicó todas las paredes.

Tambaleantes, dos de los frustrados copadores quisieron alejarse pero cayeron bañados en sangre en la misma puerta, uno muerto, el otro, Washington Saúl Martínez Benítez, de 20 años, alcanzado por dos balazos. El tercer delincuente pudo escapar en medio de la tremenda confusión. Varios patrulleros y ambulancias acudieron al lugar y trasladaron a los heridos a distintos centros asistenciales, padre e hijo (que sufrió cortes en cuero cabelludo y varios hematomas) fueron llevados a un centro asistencial.

El aviso del imponente caso de violencia fue dado por un joven de 20 años que pasó frente a la casa en el preciso momento en que se desató el infernal intercambio de disparos que retumbó en el barrio, luego de ello pudo ver que un desconocido salía corriendo del lugar.

La Policía encontró en el trágico escenario dos revólveres y una pistola y varias cápsulas esparcidas por doquier.

Malvín Norte: el polvorín

Pocos minutos antes en otro punto de la ciudad, aunque no muy distante, otros tres rapiñeros ingresaron a la farmacia San Diego, emplazada en Camino Carrasco y Aguacero.

Allí, los atracadores obligaron al encargado a ponerse de espalda, al tiempo que uno de aquellos tomaba el dinero de la caja registradora.

Fue en ese preciso momento que ingresó al local un policía vestido de civil a efectuar una compra. Al enfrentarse a semejante panorama, el policía dio la voz de alto y de inmediato se produjo el inevitable enfrentamiento. Como consecuencia del breve pero nutrido intercambio de disparos, uno de los maleantes, Otilio Fraga Pérez, de 30 años, cayó herido al ser alcanzado por dos proyectiles, en el abdomen y en la pierna derecha.

El policía logró también detener a un segundo delincuente, en tanto el otro desapareció.

Lo más dramático del caso sucedería minutos después (a un mes de la asonada del Euskal Erría) cuando al grito de un hombre fuera de sí que insultaba al policía, exigiendo que soltara al detenido, aparecieron otras cincuenta personas que, amenazantes, se acercaban al representante del orden, quien debió ser rescatado por la intervención de la Guardia de Coraceros que dispersó a la turba y procedió a la detención del instigador.

Más muertes

En la madrugada de ayer, en las intersección de las calles Martín García y Porongos (Cordón) se produjo un hecho de sangre.

En un accionar confuso, Juan Carlos Gutiérrez Pino de 41 años resultó herido de bala, herida que a la larga le produjo el fallecimiento.

Junto a el se encontraba la persona de iniciales O.A.G.P., de 42 años, la cual también resultó herida de bala.

El sobreviviente de la balacera manifestó, que dos personas no identificadas se aproximaron y sin medir palabras les dispararon a quema ropa.

Acto seguido se dieron a la fuga, dejando a su suerte a las víctimas, las cuales fueron atendidas en primera instancia por médicos de una emergencia medica, que le diagnosticaron a Juan Gutiérrez «herida de bala en la cabeza», siendo trasladado al Hospital Maciel, donde tiempo después falleció.

Entretanto, OGPP recibió herida de arma de fuego en abdóomen y brazo derecho, siendo trasladado al mismo nosocomio.

Intervino en el hecho personal de Policía Técnica y de la Comisaría 6a. del Distrito Sur.

Mientras tanto en Flor de Maroñas, y también en la madrugada de ayer, se produjo otro desenlace mortal. Lo sucedido lo narró un testigo que se encontraba con la víctima, al expresar que Leonardo Bermúdez Heryla, de 32 años, tuvo un intercambio de palabras con unos conocidos del lugar, los cuales se retiraron para luego volver con una cuchilla y propinarle una puñalada para «ajustar cuentas». El malogrado fue trasladado a la Policlínica de Malinas, donde se le diagnosticó «herida de arma blanca en región toráxica anterior izquierdo», lo que le produjo el fallecimiento. Trabajan en la aclaración del suceso efectivos de la Comisaría 16a. del Distrito Sur. *

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