Fuerte alegato público de edil que se quedó sin ahorros de veinte años

Los "mellizos del barrio Fátima" son azote en la ciudad de Salto

Cinco mil dólares y veinte mil pesos, más algunas alhajas, le llevaron los ladrones, uno de ellos, un peligroso menor infractor, a quien la justicia detuvo y quien con el fruto de su latrocinio había adquirido una motoneta y electrodomésticos varios. Del dinero que Perín no quiso confiar a ninguna institución bancaria, y que era acuñado mes a mes por su esposa, no se pudo recuperar nada y los electrodomésticos y la moto comprados con el dinero mal habido fueron devueltos por el juez, ya que el ladrón y su concubina argumentaron haberlos adquiridos con dinero obtenido por la prostitución que practicaba esta última.

Hoy, Perín los ve pasar sonriendo en moto por la puerta de su casa y angustiado por la situación, pero al mismo tiempo para que otros vecinos honrados y trabajadores como él no se vean afectados por los malvivientes, efectuó una exposición sobre la seguridad ciudadana en el seno de la Junta Departamental de Salto. La misma expresa lo siguiente:

«Señor presidente, señores ediles: Lo que me trae hoy aquí, es plantear un gravísimo problema que está viviendo en conjunto nuestra sociedad, lo que no deja de ser un flagelo social: la delincuencia; algo que veníamos planteando desde hace algún tiempo junto al candidato a diputado por Asamblea Uruguay, desde la óptica de la seguridad y su prevención. La seguridad con la que hoy se mueven los delincuentes termina por transformarse en la inseguridad en la que vivimos todos los buenos vecinos, todos los días y a toda hora. Permítanme compartir con ustedes una triste experiencia que le tocó vivir a mi familia a modo de ejemplo»- dijo Perín.

«El pasado 24 de noviembre, -agregó- a la hora 15:30, salgo de mi casa junto a mi señora por espacio de media hora. En ese preciso instante ingresan a mi casa vándalos ladrones, rompiendo todo lo que encontraron a su paso, hasta dar con la suma de U$S 4.750 y $ 20.000, más alhajas, relojes y cámara de fotos, más todos los destrozos que hemos sufrido. Los ahorros de años, eventual previsión de años por venir, se esfumaron en tan sólo media hora por delincuentes que actuaron con total impunidad. Pero, a esto agregamos la posibilidad de preguntarnos ¿qué hubiera sucedido de haber estado sola mi señora en nuestra casa en el momento en que se apersonaron estos delincuentes? Pudo haber sucedido una desgracia, pues dejaron un arma blanca de mi propiedad sobre la cama de mi dormitorio, como una señal de que registraron mi casa armados».

Sociedad en vilo

«Señor presidente, a los dos días la Policía realiza un allanamiento en barrio Fátima, deteniendo a dos consabidos delincuentes menores de edad que desde hace tiempo mantienen en vilo a nuestra sociedad, por sus consecutivas acciones delictivas y que además resultaron ser autores del robo en mi casa. En ese operativo de barrio Fátima tres policías resultaron con lesiones varias, ante la acción de algunos vecinos que intentaron proteger a los delincuentes, lo que fue registrado por medios de prensa de nuestra ciudad. Estos menores ya tenían pendiente un pedido de captura por el INAU, adonde luego, por resolución judicial, fueron llevados. A los veintiún minutos de haber ingresado a las dependencias del INAU se escaparon los denominados «mellizos del Barrio Fátima», tal como fueran bautizados por la prensa salteña. Se trata de dos personas sumamente peligrosas, que ya tienen alguna muerte en su haber y que además, se encuentran amparados por la ley por su condición de ser menores de edad».

«Mientras tanto, el estado de ánimo y de nerviosismo que mi familia en general, y mi esposa en particular, continúan sufriendo ante tanta barbarie e impunidad, nos han motivado a colocar más rejas en torno a mi casa para buscar mayor seguridad en nuestra propiedad. Ya nadie puede estar tranquilo en su propio hogar, y resulta que quienes nos encontramos encerrados tras las rejas somos los buenos vecinos, mientras que quienes recorren las calles en forma displicente por la ciudad, son los delincuentes. Ya no somos dueños de la paz y de la tranquilidad, de la que deberíamos gozar los habitantes de este hermoso país, en el que nos merecemos vivir con normalidad. Esta noche venimos a este recinto institucional, no sólo por lo que mi familia ha tenido que sufrir en las últimas horas sino en nombre de muchos más vecinos, víctimas de actos delictivos profanadores de nuestra intimidad y de nuestra paz, para solicitar el cambio de algunas disposiciones legales de nuestro país, pero  aclaramos- no para solicitar la rebaja en la edad de los menores inimputables. La solución no es esa».

«Doy un ejemplo. No podemos concebir que en un mismo recinto dependiente del INAU, hoy se encuentren alojados y conviviendo niños y jóvenes menores de 18 años con semejante prontuario, junto a otros que han llegado a ese mismo hogar del INAU por motivos ajenos a los delictivos, o ni siquiera con semejante historial criminal que el de los referidos. Solicitamos que se procese un tratamiento diferencial entre los menores, de acuerdo a la conducta pasada, y que ha determinado judicialmente su detención preventiva. Debemos buscar con todos nuestros esfuerzos  pues no se trata de otra cosa que de hacernos cargo de nuestra responsabilidad de dirigentes políticos- la reinserción en nuestra sociedad de aquellos menores infractores, no continuar estigmatizándolos y señalándolos como personas de segunda o tercera categoría. Debemos darles una nueva oportunidad de que formen parte de nuestra sociedad. Pero, créanme, que poniéndolos a convivir junto a estos otros jóvenes irrecuperables nada bueno han de aprender de la vida. Por tanto, concretamente solicito a quien corresponda que se encuentre una solución logística por vía administrativa, de realizar desde ya un tratamiento diferencial entre estos menores que ingresan a dependencias del INAU por distintos motivos, mientras asume el nuevo gobierno el que, a través de la elaboración de urgentes políticas sociales, intente dar un poco de respiro a las personas con mayores necesidades. Quiero dejar en claro que hasta ahora no he recuperado absolutamente nada».

Concluyó Perín solicitando que «mis palabras sean elevadas al Directorio del INAU; al señor presidente electo de la República Oriental del Uruguay, Dr. Tabaré Vázquez; al senador Rodolfo Nin Novoa en su carácter de vicepresidente electo de la República Oriental del Uruguay; al senador Cdor. Danilo Astori en su condición de futuro ministro de Economía y Finanzas de la República Oriental del Uruguay; a la Suprema Corte de Justicia y a los tres diputados electos de nuestro departamento ante la Cámara de Representantes, ministro del Interior, Dr. Daniel Borrelli, y señor jefe de Policía Julián Rodríguez». *

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