Las manchas de sangre de su remera pueden condenarlo

La concubina lo acusa, pero él niega haber inmolado al jovencito de Colón

El crimen y posterior inmolación del adolescente de 13 años, Adrián Da Fonseca, conmovió a la opinión pública hace 15 días. Su cuerpo fue encontrado por su propio padre en un descampado de Peabody y Fauquet.

El menor, que a las diez y media de la noche se había retirado de la casa de un amigo, distante a sólo cuatro cuadras de su domicilio, fue hallado en horas de la madrugada, luego de una dramática búsqueda, debajo de un colchón prendido fuego. El chico había sido estrangulado y tenía sobre su cabeza una bolsa de nailon, además tenía quemaduras en todo su cuerpo, salvo en el rostro.

Durante la intrincada investigación, funcionarios del Departamento de Homicidios recuperaron un video de un comercio de la zona que mostraba, a las once de la noche, la imagen de Adrián caminando junto a otros dos jóvenes que llevaban cada uno una bicicleta.

Esta vertiente sigue siendo investigada por la gente de Homicidios, al tiempo que policías de la seccional 22ª de Lezica procedieron a la detención de un hurgador de 32 años, quien fue acusado por su compañera de haber cometido el crimen.

La mujer explicó que el hombre le había confesado que se encontró con Adrián en el camino y que lo atacó, dándole muerte para después prender fuego el colchón.

La Policía se incautó de una remera del detenido que presentaba varias manchas de sangre y al ser interrogado al respecto manifestó que había mantenido una pelea con otro hurgador, negando de plano cualquier vinculación con el asesinato del chico, posición que reiteró en las dos oportunidades en las que declaró en presencia del juez de turno.

Ayer se aguardaba el resultado del análisis de comparación de la sangre de la remera. Al decir del comisario, si es sangre de Adrián, recién ahí la cosa cambiaría. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje