El peligroso "maníaco del cuchillo" es intensamente buscado por la Policía
Según la última información policial, el joven es el principal sospechoso de haber asesinado a Lázaro Belozercovsky Pavlovsky, de 60 años, quien fue encontrado con un cuchillo clavado en su pecho en su casa de la calle Carlos Albo 695.
Varios allanamientos e intensas investigaciones arrojaron buenos resultados, logrando así detener a una persona que aportó datos de importancia que permitirían la detención del peligroso sujeto, según lo informado por las autoridades policiales de Paysandú. Cuando la Policía irrumpió en el domicilio del sospechoso, éste ya había huido y a pesar de los datos recabados en el lugar tampoco pudo ser localizado en los sitios que suele frecuentar.
El asesinato de Belozercovsky conmovió a la sociedad debido a la brutalidad y la saña con la que fue ultimado. La Policía encontró al sexagenario tendido sobre el colchón, rodeado por un charco de sangre que goteaba desde su pecho donde tenía un cuchillo de 20 cm. de hoja incrustado.
Además del asesinato, los autores del crimen también robaron numerosos electrodomésticos además de cajones de frutas y verduras.
Los investigadores aseguran que él o los autores del homicidio recorrieron la casa de punta a punta, ya que el televisor, el teléfono y una lámpara lumínica que se llevaron estaban en el living de la finca, al que se accede desde la puerta principal que da hacia calle Carlos Albo, habitación totalmente opuesta al dormitorio donde se registró la muerte y por cuya ventana la Policía supone que ingresó la persona que terminó con la vida de Belazercovsky.
Ningún ruido procedente de la casa del hombre asesinado llamó la atención de los vecinos durante las tres horas entre las que el forense Alberto Zinno estima que se produjo el crimen, en el período comprendido entre las 22 del jueves y la 1 de la madrugada del día siguiente.
Pese a que algunas personas que viven cercanas a la casa de la víctima dijeron a la Policía que permanecieron despiertas hasta las primeras horas de la madrugada, el único ruido que escucharon fue el que produjeron los ladridos de los perros, pero le restaron importancia ya que atribuyeron el alboroto a la presencia de la perra de un vecino que se encuentra en celo.
La Policía se mantiene alerta y asegura que «a pesar de la peligrosidad y la aparente demencia que tiene el agresor, no se debe entrar en pánico ya que las condiciones para su captura están dadas y en cuestión de horas estará tras las rejas». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad