Esta mañana, la Jefatura culmina una investigación administrativa interna que remitirá al juez Eguren

Responsabilidad por los disparos en el Estadio recaería hoy sobre dos policías de Granaderos

De acuerdo a elementos que investigó la Jefatura, el mayor Tabaré Gordiola ordenó disparar perdigones de goma y lanzar gases lacrimógenos contra la multitud que agredió a los policías que se refugiaron en una escalera de la Tribuna Amsterdam. Aún no fue identificado el agente que efectuó el disparo que hirió al hincha.

Ambos policías, inculpados por la propia Jefatura, prestan servicio en la Guardia de Granaderos, una dependencia del Regimiento Guardia Republicana, al igual que la Guardia de Coraceros.

La investigación administrativa interna de la Jefatura sería entregada hoy mismo al juez penal de 8º Turno, Pablo Eguren, quien aguarda el documento para proseguir las indagaciones que viene cumpliendo desde los disturbios registrados el domingo 5.

«Versiones contradictorias»

No obstante, el magistrado deberá dirimir entre «dos versiones contradictorias», según las cuales, el mayor Gordiola dispuso disparar los balines de goma y lanzar los gases «recién después» de recibir de su jerarca superior una orden que lo obligó a «intervenir con los medios disponibles y restablecer el orden», dijeron a LA REPUBLICA fuentes policiales bajo condición de anonimato.

De acuerdo a los informantes, la intervención del mayor Gordiola, quien tenía a su cargo la seguridad en el perímetro externo del Estadio Centenario, se produjo por disposición del inspector mayor Romanelli Sosa Paipo, miembro del Estado Mayor General, quien tenía a su mando toda la seguridad, dentro y fuera del Estadio.

«La orden dada a Gordiola por Sosa Paipo incluía el uso de armas no letales como las escopetas de cartuchos con perdigones de goma y los gases lacrimógenos», explicaron las fuentes consultadas.

Los informantes agregaron que el mayor Gordiola dispuso ingresar al estadio dos equipos de Granaderos, integrados por 12 efectivos cada uno, después que el inspector mayor Sosa Paipo le ordenara actuar «porque en la Amsterdam habían varios policías heridos».

Uno de los equipos «rescató» a los Granaderos que habían quedado «atrapados» en medio de la multitud agresora. Estaban sin escudos y fueron replegados hacia la escalera, junto a todos los demás.

Los Granaderos que estaban en la Tribuna Amsterdam venían siendo agredidos hacía varios minutos con todo tipo de objetos, pero sólo contaban para su protección con cascos y bastones. Se habían replegado sobre la boca de una de la escaleras de ingreso.

El «tirador» podría resultar procesado

Por el contrario, mucho más comprometida sería la situación del tirador. El efectivo disparó contra el civil a un distancia menor a los quince metros que establecen los reglamentos para el uso de escopetas con balines de goma. Más precisamente, el hincha fue herido en la cara de un tiro disparado desde unos cinco metros.

Las fuentes no descartan que el efectivo pueda resultar procesado. El único atenuante que podría alegar es que su equipo era objeto de «una agresión con arma punzante», ya que el civil lesionado arrojó contra los policías numerosos picos de botellas quebradas.

Sin embargo, todavía se desconoce «quien autorizó a un hombre sin preparación suficiente a disparar de forma tan irresponsable», agregaron las fuentes, en alusión al efectivo que efectuó el tiro.

El miércoles, el jefe de Policía de Montevideo, inspector principal (r) Nelson Rodríguez Rienzo, debió prestar declaración ante el juez Eguren, magistrado que por la mañana ordenó una «recreación de escena» en la Amsterdam para evaluar impactos según potencias de fuego, medir distancias, y estudiar los ángulos de visión de tiro. *

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