"¿Por qué no los mataron? Los tendrían que haber matado", gritó un agente al patrullero

Denuncian brutal maltrato policial contra dos jovencitos de 16 años

Los dos jóvenes quedaron atónitos por la actitud del uniformado y se quedaron parados, pidiendo explicaciones por la inexplicable forma de comportarse de un representante de la autoridad.

Cuenta Aram Tchorbadjian, padre del primero de los chicos nombrados, que como toda respuesta los dos agentes bajaron rápidamente de la patrulla y luego de maltratarlos y pegarles, los esposaron y tiraron boca abajo en el interior del vehículo.

El hombre agrega que los dos jóvenes debieron acudir por la fuerza a un procedimiento ya que una casa había sido robada. El denunciante se pregunta qué seguridad hubieran tenido los chicos si se hubiera producido un tiroteo.

Durante el curso del operativo se acercó una camioneta policial y uno de los agentes preguntó qué habían hecho «esos dos». El policía que manejaba el patrullero le respondió que eran dos maricas, ante lo cual el uniformado de la camioneta replicó: «Esos tenían que estar muertos. ¿Por qué no los mataron? Los tendrían que haber matado».

El padre de Facundo agrega que luego de ello, los dos chicos fueron llevados al Hospital Filtro para que un médico los viera por las lesiones que presentaban, pero que al salir del centro asistencial los mismos policías volvieron a golpearlos, poniéndoles sus caras contra el parabrisas del patrullero, haciendo funcionar el limpiaparabrisas, para después llevarlos de los pelos a la Seccional 12ª.

«Entre nosotros hay gente que hace siempre lo mismo»

Una vez en la comisaría -relata indignado- los dos pibes fueron despojados de sus ropas y desnudos metidos en un calabozo, donde volvieron a golpearlos.

A las siete de la mañana los dejaron ir.

Los menores le preguntaron a un agente que estaba de guardia por qué los habían maltratado de esa manera, pero el uniformado no quiso meterse, por problemas de trabajo, reconociendo «que hay gente entre ellos que hace siempre lo mismo».

El denunciante se presentó en la sede penal de turno, donde se abrió una investigación por secuestro o privación de libertad, malos tratos, daños físicos y psicológicos, abuso de autoridad, entre otros cargos. La denuncia alcanza a un oficial de apellido Sosa que en tres oportunidades le cortó el teléfono hasta que resolvió dejarlo descolgado para no darle explicaciones. *

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