En base a lo "desmedido" y "la saña" del policía

El herido en el clásico quedó ciego y demandará al Estado

La familia iniciará una demanda civil contra el Estado en base a «lo desmedido y la saña de la actitud del policía, que no se estaba defendiendo y sí atacando», según declaró a LA REPUBLICA la abogada Zully Monzón Peralta.

Para ilustrar más la situación, conversamos con la madre del joven hincha de Nacional, la señora María del Carmen Irisarri, que es un mujer trabajadora, de 48 años, que pasa mil penurias con su hijo Marcelito (como es conocido por familiares, amigos y vecinos) para llegar a fin de mes, y que ahora se ve en una situación aún más apremiante debido a que se suma el sufrimiento por el estado de salud que está viviendo el joven desde el pasado domingo. «Hemos perdido las esperanzas de que pueda recuperar la visión, eso nos lo dijo la oftalmóloga después de la tomografía que le hicimos hoy (ayer) de mañana. Por eso, Marcelito, quedará ciego».

«El era la mano más fuerte mía, ya que con lo que yo gano me da para pagar el alquiler y algún gasto más y él cubría el resto de las cosas, ya que mi hijo mayor está desempleado», sostuvo María del Carmen.

Sobre si ha recibido alguna visita de dirigentes de Nacional, señaló que «no lo ha visitado nadie, sólo amigos y familiares».

Del tema que ha circulado en la prensa, que la actitud de los jóvenes fue motivada por estar «bajo el efecto de las drogas», María del Carmen manifestó que «él no andaba en eso. Además me dijo que estaba lúcido y que había tomado unos tragos de vino, nada más».

«A partir de hoy (ayer) empezó a caer un poco su ánimo, pero yo tengo que estar fuerte, porque si no él se desmorona», concluyó la madre del joven.

Apoyo económico y pensión del BPS

Entretanto, accedimos también a un pedido del hermano, Milton César Silva, de 30 años, que ante la situación solicita a los dirigentes albos trabajo, «no le pido plata a nadie, lo único que quiero es trabajo, ya que hace 7 meses que estoy buscando y no encuentro. Tal vez algún dirigente, como Magurno, pueda conseguirme algo. Yo hago sanitaria, albañilería, lo que pinte».

El diario plural también se comunicó con la abogada Zully Monzón Peralta, la que dio los detalles de la situación. «La demanda será civil y contra el Estado, en base a lo desmedido y la saña de la actitud del policía, ya que no se estaba defendiendo y sí atacando. Prueba de eso es que la víctima tiene marcas de cuatro disparos en la cara».

Otra de las cosas que solicitó Monzón al subcomisario de la Seccional 10ª y al juez Eguren fue el retiro del efectivo que custodiaba la habitación en que se encuentra el joven en el Clínicas, ya que todos los civiles detenidos para ser indagados por los desmanes del domingo fueron puestos en libertad y por consiguiente no ameritaba la guardia policial en el nosocomio universitario.

Ahora lo que se está gestionando por parte de la doctora Monzón es que se le otorgue una pensión por parte del BPS por invalidez al joven y lograr, además, algún otro apoyo económico para que la madre pueda estar en estos momentos difíciles al lado de Marcelito en tiempo completo.

Para echar más luz al tema LA REPUBLICA logró dialogar con el dueño del comercio donde Marcelito trabajaba como empleado, el cual narró el comienzo de los sucesos.

Sobre la forma de ser del joven herido, el empleador enfatizó que «era muy querido por todos los clientes del salón. Le tenían mucho aprecio y varios vecinos le traían comida casera porque es un muchacho muy humilde, tranquilo y trabajador, que nunca le faltaba el respeto a la gente».

Estos $10 son para «Marcelito»

Varios vecinos dijeron que «siempre fue un muchacho tranquilo», «amoroso», «un pibe de primera», «humilde pero con valores claros».

Es más, en dicho lugar, el propietario colocó una alcancía para recabar fondos para ayudarlo, y entre el lunes y el martes ya van recaudados más de mil pesos.

Una anécdota que demuestra el grado de aprecio de los clientes hacia el joven herido fue la suscitada en la tarde de ayer, cuando un pequeño de tan sólo 7 años le pidió al dueño dos alfajores. Mientras el comerciante los buscaba, el niño leyó la leyenda de la alcancía, que indicaba que lo recaudado sería para Marcelito, a lo cual el niño expresó «no me dé los alfajores, estos $10 son para él».

También logramos la palabra del gerente tricolor, Manuel Ucha, al cual se le preguntó cual será la postura de la institución acerca de la problemática que está viviendo el joven simpatizante albo y si existe alguna probabilidad de que se haga algún tipo de donación o evento a beneficio para ayudarlo en la recuperación. «La institución tiene interés en ayudar al joven y a su familia, pero la directiva decidirá de qué manera lo hará en las próximas horas», dijo Ucha.

La ayuda puede ser económica o legal, o la combinación de ambas, según informaron fuentes cercanas al club parquense. *

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