Un bombero murió electrocutado al intentar ayudar a sus compañeros
Las cosas todavía no están claras respecto a cómo comenzó el incendio. En un primer momento todo hacía suponer que un cortocircuito podría haber ocasionado el siniestro. Con el correr de las horas las pericias comenzaron a echar luz sobre el caso y ahora todo apunta a que el trágico incendio fue intencional.
Una discusión entre el dueño del taller y un vecino de la zona podría haber sido el desencadenante del foco ígneo y de la posterior muerte del bombero.
Según palabras de los testigos, todo comenzó cuando el tallerista le vendió una moto a un cliente.
A los pocos días de adquirido, el birrodado fue robado, siendo encontrado por personal policial a pocas cudras del lugar del hurto. Cuando se le pidió al propietario de la moto que llevara a un testigo que afirmara que el vehículo le pertenecía, el hombre no tuvo mejor idea que llevar al propio vendedor, quien una vez en la sede judicial corroboró las palabras del damnificado.
El ladrón fue procesado y prometió venganza. Utilizando un arma de fuego, el individuo le disparó al dueño del taller, hiriéndolo en una de sus piernas. Como el herido presentó denuncia, el vengativo sujeto tomó una botella con combustible e incendió el taller.
Al cierre de esta edición dos jóvenes, un mayor y un menor (el cual cumple sus 18 años en el día de mañana), estaban detenidos, y todo haría suponer que son los autores del mortal incendio.
El fuego estaba ganando
Como las llamas amenazaban con propagarse, el bombero Gerónimo Suárez Martínez de 32 años, quien se encontraba en su día franco y vivía a pocas cuadras del lugar del siniestro, decidió ayudar a sus compañeros, quienes se veían desbordados por las llamas. El bombero saltó un muro lindero a la finca siniestrada, ignorando que al otro lado se encontraba un rollo de alambre, el cual había tomado contacto con la corriente eléctrica electrificando una chapa de zinc por donde ascendió la víctima recibiendo una fuerte descarga, dejando de existir horas más tarde.
La tragedia de 2002
La anterior muerte de un efectivo del Cuerpo de Bomberos ocurrió el 2 de diciembre de 2002 cuando el bombero José Hernández cumplía funciones apagando el incendio que se había desatado en el buque pesquero de bandera coreana Ocean 11. En esa oportunidad, el bombero pisó una lona que cedió ante su peso, cayendo a las bodegas del barco, que estaban en llamas.
Sus colegas, al igual que los de ayer, debieron continuar trabajando sumidos en el dolor por la muerte de su compañero. *
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