Marche un zapallo
Que el ingenio jamás descansa ya se sabe, es más, probablemente sea uno de los elementos más destacados de la génesis social de este país. A las tretas habituales para faltar al trabajo o a clases y la natural tendencia que muchos tenemos para subvertir alguna ley, se le suma ahora lo ocurrido en una Colonia de recuperación de alcohólicos y drogadictos en el departamento de Artigas. Es que algunos de los internados en ese centro no encontraron mejor forma de ingresar la popular y nunca bien tolerada caipirinha «da fronteira» en sus habitaciones, que en el interior de un zapallo ahuecado convenientemente. *
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