"Lo molieron a golpes sólo porque soy policía y participé de la huelga del 91"

Policías de Las Piedras acusados por ex colega

Era la noche del 14 de mayo de 1991 cuando el joven se encontraba con un grupo de amigos en la plaza principal de Las Piedras en la que se llevaba a cabo una expoferia, razón por la cual había allí una multitud de personas.

Varios testigos declararon que se apersonaron efectivos policiales (de la Seccional 4ª) y que procedieron a detener a un joven, presuntamente acusado de haber robado la radio de un auto.

Lo que llamó la atención de los presentes fue que en el concurrido lugar de la ciudad canaria, el joven fue detenido con una gran violencia, «propinándole golpes alevosos y desmedidos», según los presentes.

«Es de extrañar, ya que Jorge era un chico tranquilo, que tenía la rebeldía típica de un joven de esa edad, pero nada más, y que aparte trabajaba de repartidor de un restorán para ayudar en su casa. Además se crió en un hogar de bien, donde tuvo la educación adecuada», expresaron amigos y familiares.

La detención de Jorge nunca fue comunicada a sus padres, que tan sólo fueron puestos al tanto de todo cuando una llamada anónima les indicó que su hijo estaba siendo conducido hacia el Hospital Policial en grave estado, después de haberse intentado ahorcar en el calabozo, por motivos desconocidos.

A partir de ese momento comenzó el vía crucis de la familia Miranda por atender al joven, preso de severos problemas cerebrales y físicos.

Por más de nueve meses estuvo internado en el Hospital Policial, y sólo la capacidad profesional de los facultativos y del personal asistencial que lo atendieron hizo posible que se le salvara la vida.

Días después y pasado el shock inicial, la familia radicó denuncia penal en la ciudad de Las Piedras.

En julio del 1991 fue citado Aníbal –el padre de la víctima– por el Juzgado, solicitándole una vez más, un examen forense, que sería realizado por el doctor Guido Berro, hecho que hasta el día de hoy no se concretó.

Al no tener resultados legales en la investigación que fue, según Aníbal, «sofocada», salió a los medios a denunciar y pedir a gritos el esclarecimiento del caso, pero cuando estaba tomando estado público notorio, el funcionario fue convocado por el entonces ministro del Interior, doctor Juan Andrés Ramírez, que le solicitó que «no fuera más a los medios, porque así sería más fácil esclarecer el caso y encontrar a los culpables».

Por tal motivo, Aníbal Miranda, que por ese entonces ocupaba el cargo de cabo en la Policía, y cumplía funciones en la Seccional 5ª de La Paz, dejó de lado los medios y se quedó esperando la resolución, cosa que no sucedió hasta ahora, ya que según afirma él, los hechos pasaron porque era sindicalista, de izquierda y había sido de los que organizaron y participaron en la huelga del ’91, y «eso dentro de la Policía no se concibe».

«Pero el caso continúa en la Justicia, ya que mi abogado le está dando seguimiento, además le inició una demanda civil al Estado por US$ 170 mil, yo estoy jubilado desde 1999 por un tema del corazón, o sea que no me echaron, que fue lo que pensé que me harían por el ruido que hice.

Pero también a los implicados, de a poco, los fueron moviendo a los tres policías les dieron de baja.

Al comisario lo trasladaron a Treinta y Tres, y la jueza se fue a Tacuarembó», informó Aníbal.

El dolor aún es grande puede notarse por el tono de la voz de este hombre curtido por el tiempo, pero que dice no tener nada por ocultar y mucho por decir, y que él será siempre un «hombre con dignidad».

Es de destacar que el próximo 21 de octubre, Jorge Jesús, cumplirá 28 años y un grupo de jóvenes de la zona de Las Piedras están organizando una marcha para pedir que «de una vez por todas se haga justicia en el caso de Jorgito y juzgar a los culpables de tan atroz hecho», como reza la consigna de la marcha. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje