Con trapos limpian la escena del delito, cuando no usan guantes

Los delincuentes uruguayos ya no dejan sus huellas dactilares

El referido robo se produjo días atrás en el local ubicado en Libertad y Bulevar España, el cual tenía instalado un circuito de televisión cerrado ante la eventualidad, como se produjo, del ingreso de desconocidos con fines de robo.

La grabación pedida por los investigadores no permitió identificar a los responsables del hurto que usaron amoladoras para forzar las cajas fuertes, en virtud de que las imágenes resultaron muy difusas.

Sin embargo, lo que se vio con absoluta claridad fue el movimiento de las manos de los individuos.

Luego de permanecer durante un largo tiempo en el interior del establecimiento, se pudo observar cómo los individuos, trapos en mano, limpiaban cuidadosamente las superficies de escritorios, cajas fuertes y picaportes para no dejar impresas en lugar alguno sus huellas dactilares.

 

Las medias huellas que de nada sirven

Los jerarcas consultados dijeron que en los últimos tiempos la mayoría de los ladrones furtivos están usando guantes en sus incursiones delictivas para no dejar pruebas que los incriminen científicamente, por lo cual no llamó la atención la «limpieza» realizada en la fábrica de pastas.

Los informantes aseguraron, por ejemplo, que los autores del crimen del taxista Julio Benítez hicieron lo propio en el vehículo de alquiler hallado en la ciudad de La Paz, pues no fue posible encontrar una sola huella dactilar, hecho extremadamente improbable cuando por lo menos tres personas viajan en un rodado y sobre todo durante un recorrido tan largo.

El último caso que quedó aclarado mediante la utilización del sistema de comparación de huellas fue el del denominado «escalador de Pocitos», quien cometió varios robos en apartamentos de altura del mencionado barrio.

Los delincuentes, se dijo, han adoptado una modalidad muy especial para evitar dejar sus impresiones digitales, más allá del uso de guantes y la limpieza con trozos de tela.

En efecto, los investigadores explicaron que cuando ingresan a algún establecimiento y manipulan muebles u otros objetos para apartarlos del camino que los conduzca al dinero o efectos de valor que quieren hurtar lo hacen con los antebrazos o con las propias manos, las cuales colocan de tal forma que sólo quedan impresas «medias huellas», que de nada sirven en los laboratorios de Policía Técnica. *

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