Eran cinco: dos mujeres, una de ellas menor, y tres hombres

Los temibles degolladores de La Blanqueada están en prisión

Como se informó en ediciones pasadas, las víctimas, identificadas como Ernesto Enrique Cirilo Badalá, de 46 años y Edemir Ayres De Freitas, de 50, vivían solas y sus cuerpos fueron encontrados sobre sus camas en medio de un baño de sangre.

En una primera instancia, los investigadores detuvieron a una joven de 19 años, a un hombre de 34 y a un joven de 18, por el asesinato de De Freitas. Los dos individuos fueron procesados con prisión por el delito de homicidio muy especialmente agravado, mientras que la joven quedó en libertad.

La Policía pudo establecer que la chica había ofrecido sus servicios sexuales a De Freitas por la módica suma de 30 pesos, con quien permaneció en su casa de la calle Montecarlo por espacio de una hora y media. Luego del encuentro, ingresaron a la finca los dos individuos con fines de robo, quienes apuñalaron reiteradamente a la víctima, cortándole el cuello.

Pocos días después fue encontrado muerto el funcionario municipal Ernesto Cirilo Badalá, también con la garganta cortada con un filoso cuchillo. El cuerpo de Badalá fue hallado luego de que varios de sus compañeros tocaran sin éxito la puerta de su casa en la esquina de Monte Caseros y Jaime Cibils, por lo cual, con la anuencia de su padre, ingresaron por la azotea, enfrentándose al terrible cuadro.

Las características casi idénticas de este segundo crimen hicieron sospechar a los investigadores de que la chica que había quedado en libertad no sería ajena a este nuevo hecho.

La otra chica

Al ser detenida, Gladys López Anadón admitió que había estado en la casa de Badalá en compañía de una amiga de 16 años, pero que había sido ésta quien tuvo un encuentro sexual con el dueño de casa.

Luego de una serie de careos entre ambas, finalmente la joven de 19 años cambió la versión de su declaración al confesar que en esta oportunidad también había sido ella el «enganche», con la misma modalidad, para que entraran sus cómplices, aunque se estableció que la menor de edad también estuvo en la casa.

Con esos datos, la Policía procedió a la detención de Andrés Piñeyro Aguiar, de 24 años, quien se confesó autor material del asesinato de Badalá.

Todos los implicados fueron a declarar en presencia del juez penal Homero Da Costa que dispuso la remisión a la cárcel de la joven de 19 años por el delito de homicidio muy especialmente agravado en calidad de coautora, a Piñeyro le tipificó el cargo de homicidio muy especialmente agravado, en tanto la menor de edad pasó a la Justicia competente que dispuso su internación en una dependencia del Iname, con medidas de seguridad.

Cabe anotar que la chica enviada a prisión es la hermana del joven de 18 años que días antes había sido remitido por la muerte de De Freitas. Miguel Angel López Anadón vio agravada su carátula por el mismo delito por participar en los dos asesinatos.

De esta forma los cinco integrantes de la peligrosa y mortal banda fue sacada de circulación, encontrándose todos sus integrantes entre rejas. *

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