Dos comisarios por seccional
Lo de ayer fue un paso más en la política de acercamiento a la sociedad por parte de la Policía, impulsada por el ministro del Interior Guillermo Stirling desde que asumiera el cargo. Los primeros trazos de esta idea fueron las más de 100 reuniones que el secretario de Estado mantuvo con los vecinos de los distintos barrios montevideanos, y algunos de Canelones. Fuentes policiales dijeron que esos contactos en su momento fueron resistidos por algunos comisarios, que los veían como una suerte de «interpelación sin derecho a defensa».
Pero el mensaje que se llevaba era el escuchar los problemas de la sociedad –con un nivel muy bajo de confianza hacia la Policía– y asegurar que se estaba en un momento de cambios. Después vino el anuncio hacia fines del año pasado de la conformación de las Comisiones de Seguridad Barrial, aquellas que integran los habitantes de distintos barrios y que trazan junto al comisario algunas de las estrategias en materia de seguridad. Y después, con el cambio de gobierno y de jefe de Policía, se ingresó a nueva etapa de la Policía Comunitaria con el plan de descentralización.
De aquel primer rechazo por parte de algunos comisarios, y de la crítica cerrada a la Policía por parte de los montevideanos, se ha pasado al compromiso de los oficiales y de la sociedad en «la misión». Una prueba de esto es la entrega ayer a las 19 y 30, en el Cerro, de los certificados a los integrantes de las 16 comisiones que funcionan en la zona, en coordinación con el comisario Juan José Varela.
Otra fue el reconocimiento que el pasado lunes le hicieron vecinos e instituciones de la zona al comisario Harry Marshall (Seccional 15ª) por su accionar. Y un dato más, destacado por fuentes policiales, es que «cuando empezó a funcionar la línea 0800-5000 eran todas críticas y denuncias, ahora la cuestión se ha emparejado y recibimos felicitaciones y agradecimientos de la actuación de las comisarías».
Descentralización
En este contexto, según se sostuvo ayer en la Jefatura, fue fundamental la puesta en marcha del plan de descentralización, que dotó a las comisarías de más efectivos y de vehículos. Antes del plan –como se aprecia en la infografía– ninguna comisaría tenía a disposición patrulleros ni motos y sólo la Seccional 15ª tenía más de 100 hombres.
El jefe de Policía de Montevideo, inspector principal Nelsi Bobadilla, desmanteló al asumir lo que era el Patrullaje Metropolitano y redistribuyó los recursos en las seccionales; estas a su vez fueron divididas en subjurisdicciones en las que durante todo el día hay móviles y funcionarios recorriéndolas. En algunas de las comisarías estos móviles cuentan con teléfono celular cuyo número tienen los vecinos y, según pudo saber LA REPUBLICA, a principios de julio habrá otros 70 celulares para otorgar a las seccionales que todavía no cuentan con este medio de comunicación.
En la jornada de ayer hubo tres comisarios que hicieron uso de la palabra, oportunidad en la que dieron a conocer sus experiencias. Fueron los titulares de las Seccionales 14ª, 12ª, y 24ª los encargados de la exposición. Sobre este punto, el director de Seguridad, inspector mayor Narcizo Alvez, a cargo de las comisarías, dijo a LA REPUBLICA que todas las semanas se hacen reuniones evaluatorias con los comisarios para analizar la marcha del proyecto.
Ayer se concluyó que el acercamiento entre la Policía y la sociedad ya estaba dando sus resultados en relación a la contención del delito. Por ejemplo en la Seccional 14ª de tener unas 20 rapiñas por mes se ha pasado a cinco o seis, y los hurtos a fincas, que era uno de los principales problemas, han disminuido casi a niveles cero. «Hoy más del 50 por ciento de los montevideanos está seguro», dijo Alvez en relación a la baja delictiva en toda la costa, que va desde Carrasco hasta la Ciudad Vieja.
Otro de los indicadores remarcados es que los vecinos están comenzando a dar información vital para lograr operativos exitosos por parte de la Policía. Y si bien en muchas zonas el delito ha bajado, en otras ha subido en virtud de que los delincuentes se han desplazado a otras zonas. Pero si bien esto estaba previsto que pasara, no se dio de la forma esperada. En un primer momento se pensó que el corrimiento se sentiría en Canelones o San José, pero se está dando hacia zonas perífericas de la ciudad.
Sigue la descentralización
Para ajustar estas y otras dificultades surgidas de la descentralización, es que semanalmente el comando de la Dirección de Seguridad –su director y el subdirector, inspector mayor Yamandú Arce– se reúne con los comisarios, y esta rutina ha llevado a que los propios comisarios se encuentren y resuelvan, por ejemplo, operativos conjuntos en zonas límitrofes.
Una de las falencias que dejó al descubierto la descentralización es la falta de choferes que tenía cada comisaría. Esto ha llevado a que si bien el aumento de vehículos en las dependencias haya sido impresionante, algunos de ellos estén parados. Entonces el jefe de Policía ha resuelto que a partir de este mes se incluya una nueva materia en la Escuela Departamental de Policía para que todos la cursen: la de manejo.
Han sido dispuestos dos vehículos para ese fin, de manera tal que todos los egresados sepan y puedan manejar los vehículos. Además, de tres meses de preparación, ahora los aspirantes deben cursar un mes más para egresar como personal subalterno de la escuela departamental.
Dos comisarios
Según la información recabada por LA REPUBLICA, se ha dispuesto una serie de nuevas medidas para avanzar en la descentralización. Entre éstas se encuentra la coordinación permanente entre las distintas dependencias de la Jefatura para llevar adelante procedimientos y operativos. En este contexto ha comenzado a participar la Guardia de Granaderos, que anteriormente sólo era empleada para ocasiones puntuales: partidos de fútbol, motines, disturbios, etcétera.
Con esta nueva concepción también se están usando sus capacidades operativas y de recursos humanos en pos de la seguridad. Incluso hay granaderos cumpliendo funciones dentro la estructura de la Dirección de Seguridad. Mensualmente esta dirección tiene un promedio de 200 delincuentes procesados, más del 50 por ciento sin prisión.
Y otra de las modificaciones que ya se ha implementado y que resulta también inédita en la historia policial del país, es la designación de dos comisarios en cada seccional. Bajo esta modalidad están operando tres comisarías: la primera fue la 14ª, le siguió la 10ª y recientemente se sumó la 13ª.
La idea, según se explicó, es que el oficial que ya estaba a cargo siga como titular, y el que ingresa adquiera experiencia y centre sus responsabilidades en la parte administrativa, además de estudiar la realidad delictiva de la jurisdicción y proponer estrategias.
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