Empalme Olmos reclama seguridad
En una carta abierta entregada ayer a LA REPUBLICA, los firmantes afirman que el sargento a cargo de la dependencia «trata mal» a quienes concurren a ella, «ya sea para radicar alguna denuncia u otro trámite, hechos que al parecer a este señor le molestan».
Aseguran que «nos destrata con palabras que si bien no son insultos son agresivas y con total falta de educación, queriendo imponer su autoridad sin saber hacer uso de la misma», destacando que de esa forma «desprestigia al instituto policial para el cual trabaja y al que le debemos nuestro mayor respeto, pero nosotros también merecemos ser respetados». Asimismo, aclaran que «nada tenemos que decir del resto del personal policial que allí desempeña su labor, cumpliendo muy bien y amablamente con los vecinos del lugar».
Tras resaltar que «debido al crecimiento del pueblo ha aumentado la ola de robos», señalan que «al solicitar una solución, dicho sargento responde con groserías como: ‘¿qué quiere, que haga milicos de barro?’, ‘siempre rompiendo los h…’ o ‘no tengo derecho a comer tranquilo'».
Indican que el funcionario «aduce no tener combustible para recorrer la jurisdicción, sabiendo nosotros de buena fuente que recibe donaciones como por ejemplo de Metzen y Sena y otras firmas del lugar, además de los vales que la Jefatura de Policía de Canelones le envía». «Además posee dos barriles completos de gasoil, los cuales guarda en el predio de la subcomisaría», aseguran.
«Empleado de vialidad»
En otro tramo de la misiva remarcan que en la pasada semana de turismo, «cuando una empresa se encontraba realizando reparaciones en la calle principal de Empalme Olmos, quedaron varios montículos con escombros, los cuales estaban sin señalizar».
Apuntan que esto fue informado por parte de vecinos en forma telefónica al mencionado sargento, quien respondió que no era «’empleado de vialidad’, y no tomó ninguna medida al respecto. Esa noche ocurrió un accidente que produjo la pérdida de la vida de un vecino que circulaba en una moto», denuncian.
«Además, se da el gusto de pasear con el móvil policial en compañía de una dama con la cual mantiene un romance», aseguran. «Queremos aclarar que no nos incumbe su vida privada, pero sí queremos que se dedique más a cumplir sus obligaciones para velar por la seguridad de nuestro pueblo».
Al final de la carta, los vecinos de Empalme Olmos auguran que estas denuncias «llegarán a las autoridades máximas del Ministerio del Interior» para que a nivel de esa secretaría de Estado «se tomen las medidas del caso».
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