Tres casos de madres que decidieron que sus hijos no vivieran

Muertos sin vivir

En todos estos casos los funcionarios policiales que debieron intervenir para esclarecer los episodios –y en el caso de Minas que siguen con las actuaciones– se han visto conmocionados por las características que encierran. En Tacuarembó los intervinientes fueron los policías de la Seccional 6ª con jurisdicción en el barrio Nuevo Tacuarembó.

Fue el 12 de junio a las 14 y 20 que un vecino de la zona pasó caminando por la cañada ubicada cerca de la avenida República Argentina y vio una bosa de nailon blanca que en su interior aparentaba tener ropas guardadas. Pero cuando revisó el bulto descubrió con horror que también había el cuerpo de un niño recién nacido. El hombre dio aviso a la Policía y un equipo de la comisaría se trasladó al lugar.

Allí se constató que el cuerpito correspondía a un varón de 46 centímetros de largo, pelos castaños y ojos celestes, cubierto por dos toallas, una sábana y un buzo; después la bolsa. De inmediato se iniciaron las pesquisas de rigor, las cuales dieron resultados dos días después.

Lo tiró vivo

En base a testimonios de habitantes de la zona se estableció que una joven había sido vista encinta hasta hacía pocos días y que repentinamente la vieron sin su embarazo, y también sin su hijo. Hacia la casa de esta mujer se dirigieron entonces los actuantes, y una vez en ella indagaron a PJDA, de 20 años, quien si bien vivía con sus padres, desde hacía varios días estaba sola. La sospechosa entonces fue llevada al hospital, donde un ginecólogo constató que había tenido un parto reciente. Y después confesó los hechos. Dijo que el nacimiento había sido a término, que había parido sin la ayuda de nadie y que luego de eso envolvió a la criatura de la manera en la que fue hallada y recorrió los 600 metros que la separaban de la cañada. Allí lo dejó aún con vida y regresó a su hogar. La Justicia local dispuso que la joven sea procesada con prisión por «un delito de homicidio muy especialmente agravado».

Otro de los hechos se registró en la ciudad de Paysandú y si bien tuvo su comienzo en marzo pasado, a principios de este mes hubo una resolución judicial al respecto. El 5 de marzo había ingresado al sanatorio Comepa una mujer de 27 años quien debió quedar internada por «un cuadro séptico a raíz de maniobras abortivas». Esta situación fue comunicada a personal de la Seccional 3ª, que se hizo presente en el lugar e indagó a la paciente. Esta dijo que había abortado recientemente con la ayuda de una mujer en el domicilio de ésta, cuyos datos aportó. Explicó que a cambio de 1.500 pesos la «doctora» le introdujo una sonda, aclarándole que iba a sangrar y que si llegaba a sentirse muy mal concurriera al médico y dijera que había tenido pérdidas.

En esa oportunidad se allanó la casa de la imputada, secuestrándose un espéculo con restos orgánicos, jeringas y agujas descartables. Al ser indagada negó haber realizado un aborto aunque reconoció realizar curaciones con las manos ya que hizo un curso de parasicología. El juez dispuso que quedara en libertad. Pero los elementos hallados en su casa fueron analizados y los resultados dieron que los restos orgánicos coincidían con los extraídos a la mujer de 27 años. El juez penal de 2º Turno procesó el 2 de junio a la «parasicóloga», REDA, de 49 años, por maniobras abortivas.

Hallazgo en Minas

De acuerdo a lo informado por el corresponsal de LA REPUBLICA en Minas, Manuel Tejera, el pasado fin de semana personal de la Seccional 1ª retiró del arroyo San Francisco el cuerpo sin vida de un bebé recién nacido. Las autoridades iniciaron las indagaciones en procura de esclarecer el macabro hallazgo.

El hecho causó honda congoja en la sociedad minuana. En horas del mediodía del pasado domingo se recibió una comunicación en la Seccional 1ª sobre la existencia del cadáver de un bebito en el mencionado arroyo, a la altura del puente sobre el Paso del Estanco, en uno de los accesos a Minas. Una vez en el lugar, los policías rescataron de las turbias aguas el cuerpo sin vida de un recién nacido.

De acuerdo a la información recabada por LA REPUBLICA, el examen forense practicado determinó que la muerte de la criatura se debió a «hipoxemia por exanguinación» al no ser atado el cordón umbilical. También se comprobó que el recién nacido había respirado antes de morir y no se le habían efectuado las maniobras propias posteriores a un parto. Los exámenes forenses determinaron que el deceso dataría de unos cuatro días, y que al momento de ser hallado llevaba por lo menos 24 horas en el agua.

Toda la Policía departamental se encuentra realizando las investigaciones pertinentes, solicitando a quien pueda aportar datos sobre una mujer joven que dio a luz el miércoles pasado en las cercanías del lugar del hallazgo, lo comunique a la Jefatura de Minas.

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