Concluyó rescate de cuerpos en la mina de carbón argentina
El rescate de todos los cadáveres -cuatro de ellos fueron sacados este domingo- fue confirmado por el secretario de Producción y Medio Ambiente de la Municipalidad de Río Turbio (1.800 km al sur, en la provincia de Santa Cruz), Paulino Rodríguez.
Horas antes, la Junta Municipal de Defensa Civil de Río Turbio había anunciado en un comunicado que los cuerpos habían sido localizados y con ello «se confirma la lamentable noticia de que este trágico accidente ha dejado 14 víctimas fatales».
El médico de Gendarmería Enrique Godoy reveló que algunos murieron por asfixia y otros por los golpes de los derrumbes, en declaraciones a la prensa.
Rodríguez indicó en declaraciones a la prensa que ahora que finalizó el retiro de los cuerpos del interior de la mina se iniciarán las pericias que debe ordenar el juez interviniente para determinar los motivos de la tragedia e identificar a los eventuales responsables.
El rescate de los últimos cuerpos fue complicado porque en la llamada mina 5, donde ocurrió el incendio la noche del lunes, la temperatura alcanza los 200 grados centígrados y el cúmulo de gases tóxicos hace imposible transitar sin cámaras de oxígeno, según el intendente de Río Turbio, Matías Mazú.
En referencia a los inconvenientes, el funcionario indicó que los brigadistas ingresaron en la mina con tres vehículos y una ambulancia, pero sólo pudieron avanzar a pie cargando sus equipos para completar 7 km desde la entrada del socavón.
Nueve expertos en rescate y operaciones técnicas de Naciones Unidas (ONU) llegaron el sábado desde Michigan (Estados Unidos) a Río Turbio, para sumarse a las tareas de rescate.
La dureza de las condiciones intimida incluso a avezados rescatistas, como por ejemplo los bomberos de la Policía Federal, que están acostumbrados a trabajar en subsuelos con techos muy bajos e inestables, pero que están abrumados por la dureza del trabajo en la mina, con una visibilidad de 50 centímetros, en medio del barro, del humo y temperaturas superiores a los 100 grados centígrados.
Los brigadistas trabajaron con tubos de oxígeno de capacidad limitada a raíz de la concentración de monóxido de carbono y metano.
El presidente Nestor Kirchner, oriundo de la provincia de Santa Cruz, ratificó el sábado la voluntad del gobierno de esclarecer lo sucedido y prometió dilucidar si se trató de «un accidente, una falla humana o el deterioro de las instalaciones».
Los familiares de los fallecidos y los trabajadores de la mina, que emplea a unos 1.100 obreros, apuntan contra el concesionario privado que explotó el yacimiento entre 1994 y 2002, al considerar que no realizó las inversiones suficientes para garantizar las medidas de seguridad.
El yacimiento fue privatizado durante el gobierno de Carlos Menem (1989-1999), pero el concesionario abandonó la explotación y el Estado nacional se hizo nuevamente cargo de él. *
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