Profanan en Rocha la tumba de un joven que había sido embalsamado
La caja mortuoria que abrieron es la que conserva el único cuerpo embalsamado del cementerio de Rocha. La dueña del panteón asegura que fue con intención de robar, aunque -por ejemplo- había una cadenita de oro y no la llevaron. La Policía de Rocha investiga ese inusual caso
No hay antecedentes en la necrópolis local de hechos de esta naturaleza y Mabel Píriz (la mujer afectada) afirma que no va a parar hasta tener la identidad de quien o quienes realizaron el acto macabro. «Exijo una respuesta» dice mientras expresa que está casi segura que se trató de un intento de robo llevado adelante por quienes ven ese panteón como «misterioso» y «tentador» lugar de reserva de valores. Pero Mabel descarta esa visión.
La intención de ese panteón fue el de depositar allí los restos mortales de la madre de Mabel Píriz fallecida hace 25 años y para traer desde la República Argentina el cuerpo del hijo de Mabel, Luis, acto que se cumplió hace casi dos años.
Luis falleció hace 10 años en Buenos Aires y la decisión de su madre fue embalsamar el cuerpo explicando que si bien acá resulta extraño, en Argentina se trata de una técnica muy utilizada. El cuerpo fue traído en un transporte especial desde Argentina y colocado en el Panteón construido para recibirlo.
Los huesos de la madre estaban en el piso
El jueves santo, llegó en horas de la tarde al cementerio y se encontró con un hecho extraño que sería el primer signo de violencia: la puerta, de metal y cerrada con llave de dos vueltas de cerradura, estaba violentada.
Este hecho no sería nada para lo que hallaría en el interior.
Los huesos de su madre estaban tirados por el piso, habían sido arrojados presumiblemente con la intención de encontrar algún objeto de valor en el fondo de la urna. Es lo que presume la mujer.
El féretro de su hijo estaba abierto y la tapa tirada en el piso pero no pudieron manipular el cuerpo de Luis por el cerramiento de metal que tiene. El desorden en el interior del panteón era total.
A esa altura Mabel estaba desesperada porque ese íntimo espacio que sirve para estar un momento sintiéndose cerca de su hijo y su madre era la imagen del caos, la locura y la violación del límite más importante de todos los que ya se han violado en la sociedad rochense.
Al lado del ataúd hay varios muñecos de peluche que también pertenecieron al joven en su etapa infantil, los acomodaron todos al lado de la puerta, y la fotografía la colocaron sobre la caja mortuoria.
«Yo le dije a la Policía que busque cerca de mí», dijo Mabel explicando que necesariamente quien se sintió motivado para cometer el acto de profanación de tumba tenía que conocer por comentarios de allegados que allí había un cuerpo embalsamado, el único en ese estado en el cementerio local. Ese mismo dato «que surge de comentarios de personas que me conocen», seguramente habría llevado a pensar a los profanadores que allí podrían encontrar objetos de valor. *
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