Por investigación en torno a banda que vende autos "clonados"

Director de cárcel llamado a declarar al juzgado de Carmelo

En el juzgado creen, luego de su declaración como testigo, que el ex jerarca de la Jefatura de Policía de Colonia podría ser llamado nuevamente en esta causa, esta vez como imputado. El pasado viernes, la Justicia lo interrogó sobre las razones que lo llevaron a venderle su vehículo  adquirido en un remate aduanero- a quienes luego serían descubiertos por su proceder ilícito. El hecho se remonta a acontecimientos ocurridos durante el año 2002, pero el caso es uno de los que ha retomado nuevo impulso desde que el ex juez de Carmelo, Carlos Colmenero, fue separado de su cargo.

 

Autos truchos

Uno de los autos truchos armados por la banda que hasta 2002 tenía su centro de operaciones en Nueva Palmira, fue vendido a uno de los autores de las maniobras por el ex director de Investigaciones.

A raíz de este escándalo Isaza fue retirado de la Dirección de Investigaciones de Colonia y actualmente se desempeña como director en la cárcel de Piedra de los Indios. El viernes, Isaza concurrió al juzgado convocado como testigo para declarar en esta causa. El jerarca de la Policía coloniense declaró como testigo «sin perjuicio» de que pueda volver a ser convocado, según afirmó la fiscal Alba Corral al programa En Contacto de Radio Carmelo.

Durante 2002 Isaza vendió un Peugeot 504 matrícula LG 3394 a Alberto Manzuetti, alias «El Chavo», uno de los procesados con prisión al descubrirse las maniobras fraudulentas que realizaba junto con un cómplice.

Manzuetti refaccionó y luego vendió el auto a un particular, que perdió cinco mil dólares al comprar un vehículo trucho.

La maniobra fue ocultada en su momento por la Policía, que cuando hizo todos estos procedimientos no informó que uno de los automóviles incautados como truchos había pertenecido al jerarca policial, que hoy trabaja como mano derecha del jefe de Policía de Colonia.

 

Más de 100 vehículos

En total fueron más de un centenar los vehículos que se encontraron, que eran falsificados mediante la operatoria de comprar autos destruidos en accidentes de tránsito, comprarlos en un remate con sus papeles para luego robar un auto similar y «clonarlo» con los papeles del vehículo accidentado. La historia comenzó a principios del mes de mayo de 2002 cuando la Policía del oeste de Colonia atrapó a un vendedor de autos y al dueño de una gomería de Nueva Palmira, luego de constatar que integraban una banda que se dedicaba a truchar vehículos, fabricando autos mellizos en algunos casos y cambiándole el motor a otros, los que luego comercializaban en la plaza local.

En Montevideo también robaban autos por encargo de esta banda, que luego eran traídos a Nueva Palmira para cambiarles los papeles con la complicidad de funcionarios de la Junta Local de Carmelo, que luego terminaron tras las rejas. En total, la Policía local calcula que se vendieron alrededor de 100 autos mediante esta modalidad, estafando además en su buena fe a los clientes. Una veintena de vehículos mellizos, con motores truchos o carrocerías a las que les limó la numeración fueron incautados por la Policía y se encuentran hoy abandonados en el predio abierto de una comisaría rural en las afueras de Carmelo. En los procedimientos se incautaron además miles de repuestos y autopartes, muchas de las cuales se ocultaban en desarmaderos de autos de la zona. El auto que perteneció al jefe de Investigaciones está empadronado en la Intendencia de Colonia con el número 4602 y se encontraba en poder de un ciudadano de Nueva Palmira que lo compró en 5.000 dólares y terminó estafado ya que se trata de un vehículo trucho, armado sobre la base de papeles obtenidos en un remate de Aduana al que se le injertó un auto de fabricación argentina, cuyo modelo, según las fuentes consultadas «nunca fue vendido en el país».

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