Los bomberos habían perdido el control, mientras estallaban incendios en varios puntos del país

Incendio "incontrolable" en Fortín de Santa Rosa; bomberos temen una "enorme catástrofe"

El panorama que se observaba desde la ruta interbalnearia mostraba una situación pavorosa, estando las llamas a menos de 50 metros de la misma. El frente de la catástrofe se extendía por lo menos dos kilómetros, desde el Km 42 al 40. Al cierre de esta edición las autoridades del Cuerpo de Bomberos y la Policía de Tránsito, habían cortado la ruta Interbalniaria entre los kilómetros 35 y 50, improvisando desvíos que todavía no habían podido desobstruir la larga fila de vehículos que transitaban en una y otra dirección. Por otra parte caían sobre la ruta peligrosas chispas y ceniza traídas por el viento que eran responsables también de la rápida propagación de las llamas. Es de destacar que varias residencias de veraneo habían sido desalojadas, estimándose que varias de éstas podrían haber sido afectadas por las llamas que, al cierre de esta edición de LA REPUBLICA, no habían podido ser controladas, azuzadas por los fuertes vientos reinantes.

Trabajaban en el lugar decenas de efectivos del Cuerpo de Bomberos, además de personal del Ejército con el apoyo de un helicóptero Wessex de la Base Aeronaval Capitán Curbelo (con asiento en Laguna del Sauce), llamado a colaborar para intentar detener las llamas.

Según algunos conocedores de estas catastróficas calamidades, la situación es «extremadamente grave», pues la falta de lluvias de las últimas semanas ha hecho de montes y hojarasca elementos altamente combustibles que pueden provocar graves pérdidas materiales. Hasta el momento del cierre de la cobertura de LA REPUBLICA las autoridades no habían señalado ninguna víctima, sin embargo estaban acordes en comentar la gravedad de la situación, inédita por la rapidez de propagación de las llamas.

«Si no se producen lluvias en las próximas horas, esto terminará en un verdadero desastre» – dijo uno de los responsables del operativo, señalando además que nuevamente aparece la imprevisión como uno de los elementos desencadenantes.

El Cerro del Toro fue consumido por las llamas

En las últimas horas de ayer continuaba el intenso combate contra las llamas que literalmente dejaban hecho cenizas el Cerro del Toro en el balneario de Piriápolis.

El fuego que estalló sobre la hora 21.00 del pasado martes, tuvo su origen sobre la ladera oeste de la mencionada elevación, a solamente 500 metros del barrio «La Falda» y avenida Piria, y a pesar de los esfuerzos, las llamas no se pudieron contener por la inaccesibilidad del lugar, tupido de árboles y matorrales y carente de cualquier ingreso para vehículos. El fuerte viento norte reinante la noche del martes, llevó a que las llamas avanzaran rápidamente en dirección al sur poniendo en riesgo al Complejo Turístico «Cerro del Toro».

Durante toda la noche, personal del Ejército y de Bomberos  mochilas de agua al hombro  fueron conteniendo el avance de las llamas hacia ese sector, pero el fuego trepó hasta la cumbre del Cerro del Toro, para posteriormente en la madrugada de ayer, comenzar a abrirse en distintos focos hacia todas las direcciones.

Bomberos, Ejército, Policía, personal municipal y de prefectura, apoyados por una decena de equipos pesados de la comuna de Maldonado, al menos 6 unidades de bomberos y un helicóptero Wessex de la Base Aeronaval Capitán Curbelo (con asiento en Laguna del Sauce), cercaron las llamas mediante cortafuegos construidos en casi todo el contorno del cerro y ataques sistemáticos con agua desde distintos puntos, aunque la tarea sobre mediodía se tornaba infructuosa.

«Está fuera de control», le decía a LA REPUBLICA ayer a la hora 13.00, el comisario Víctor Germán, jefe de la Región N° 6 de la Dirección Nacional de Bomberos.

Fuego en área militar

En ese mismo momento, el martes a la noche, otro importante siniestro se desató en la zona conocida como Ipusa, ubicada a la altura del kilómetro 75 de la Ruta 9, 10 kilómetros al Norte de la localidad de Gregorio Aznárez, en el Abra de Castellanos. Allí, en un área militar de 3.000 hectáreas, tomaron fuego campos y montes, sin que tampoco el personal interviniente pudiera controlar la situación.

El frigorífico Pul en Melo

Un piquete de vigilancia de efectivos del destacamento local se mantenía en el predio situado a la altura del Km 378 de la Ruta Nacional Nº 8, próximo a las 23.00 horas de ayer, cuando transcurrían más de siete horas de labor para contener las llamas, pero todavía no se había podido revertir la situación catastrófica. *

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