Muere y resucita: los campos de Salus continuaban ardiendo
Impulsadas por el fuerte viento del norte, las llamas avanzaban en la tarde de ayer en dirección sur, rumbo a Aguas Blancas, al tiempo que se intentaban cortafuegos para evitar la propagación del siniestro.
El inspector Ruben Rodríguez, del cuartel Centenario de Montevideo, llegado especialmente a Minas, dijo ayer a LA REPUBLICA en el lugar de los hechos que «en principio, en la parte de Salus hay tres o cuatro pequeños focos localizados bajo control, hay personal trabajando. A unos tres kilómetros hay otro foco más grande donde concurre personal a trabajar en estos momentos». Este foco es el que continuaba ardiendo ayer por la tarde con rumbo sur. Se dijo a este corresponsal por parte de un bombero que «las plantas fabriles de cerveza y agua, así como también el parador turístico y demás construcciones ubicadas dentro del predio del Salus no corren ahora ningún peligro. Lo peor ya pasó, ahora el fuego está fuera de la zona de edificaciones, sólo hay eucaliptos y algo de monte de sierra, malezas y otras pequeñas plantas rastreras», aseguró.
«Estamos trabajando con todo»
Sobre la continuidad o no del fuego el jerarca del cuartel Centenario de Montevideo dijo al respecto: «No lo puedo calcular, depende de la velocidad del viento. No obstante, estamos trabajando con todo». El incendio se habría propagado ya fuera de los límites de las propiedades de Salus afectando campos de alguna empresa de forestación, entre otros predios. Impulsado por fuertes vientos de direcciones variables y potenciado por las altas temperaturas, el incendio que se inició el pasado sábado continuaba avanzando ayer y hasta el momento si bien no hay cifras oficiales se estima que ha devastado cerca de 300 hectáreas de montes y campos. Con mangueras, chicotes y ramas, los bomberos y colaboradores pusieron todo su esfuerzo en circunscribir los focos y extinguirlos, pero las hojas encendidas que volaban creaban nuevos fuegos y la tarea era agotadora. Ayer incluso se recibió el apoyo de helicópteros de la Fuerza Aérea Uruguaya. LA REPUBLICA pudo observar en el lugar el pasaje de este tipo de aeronave sobrevolando la amplia zona devastada.
Niños podrían haber originado el incendio
El monte sucio también planteó otro problema y fue la gran cantidad de ofidios que dificultaron la tarea de los efectivos. Cercadas por el calor, cruceras y demás reptiles, insectos y pequeños mamíferos obligaban a mirar bien dónde poner las manos y al imprescindible uso de la protección debida.
Sin embargo, desde Bomberos se descartó que complicaran demasiado el trabajo, si bien se reconoció que «hay cantidad de estos seres vivos en la zona: el problema mayor es el viento y el lugar inaccesible», dijeron. Por otra parte, versiones extraoficiales en poder de LA REPUBLICA señalaban que el fuego «se habría originado en el predio de la Compañía Salus, frente al barrio La Coronilla y pasando la ruta Nº 8, algunos niños grandecitos no estarían ajenos al hecho. Sobre el punto, fuentes de Bomberos dijeron que eso se está investigando». *
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