La delincuencia se traslada hacia el Este

Banda de copadores encapuchados mantiene en vilo a fuerzas policiales de Maldonado

El único ocupante de la vivienda, un hombre de nacionalidad argentina, de 51 años, cuya identidad no fue revelada, narró a los policías que en el eje de la hora mencionada había desconectado la alarma de su finca y procedía a ingresar a la cocina cuando irrumpieron ante él tres hombres encapuchados que rápidamente lo redujeron tras tirarlo al piso, donde lo patearon varias veces.

Con el único morador golpeado y reducido, los copadores procedieron a revisar rápida y meticulosamente la casa de donde finalmente se llevaron: in teléfono celular, un equipo de música con CD, una agenda electrónica con funda, un DVD, un reloj, herramientas multiuso, dos controles remotos, dos botellas de champagne, una de licor, una riñonera, además de dinero en efectivo en moneda extranjera (200 dólares).

Posteriormente se dieron a la fuga en el propio automóvil del damnificado, un Renault Clio (amarillo) matrícula DYS 048 de la República Argentina, que apareció abandonado horas más tarde entre San Carlos y Maldonado.

 

Muchas coincidencias

A comienzos de esta semana tuvo lugar un copamiento de similares características en la zona rural de La Coronilla, al norte del departamento. Allí varios hombres encapuchados también redujeron al matrimonio dueño de casa, le robaron lo que pudieron y se dieron a la fuga en su propio automóvil. El coche fue ubicado poco más tarde en un camino cercano a la Ruta 39.

En el caso del argentino copado anoche en Camino Lussich, los encapuchados ingresaron a la finca, robaron lo que tuvieron a su alcance y se dieron a la fuga en el coche del dueño de casa, el que también fue encontrado horas más tarde, en este caso en proximidades del Hogar de Ancianos ubicado sobre Ruta 39, entre Maldonado y San Carlos.

Si bien en esferas policiales se ha mantenido un cerrado hermetismo en torno a las investigaciones, se presume que los autores de estos copamientos puedan constituir una misma banda, integrada por delincuentes afincados en la zona, o que al menos utilizan a «un baquiano» como guía.

La forma de operar en ambos copamientos fue muy similar y denotaron conocer milimétricamente cada lugar. Actúan en horas de la noche (antes de las 24:00), en zonas rurales donde la vigilancia es nula y hay escasísima iluminación en el entorno. Reducen a los moradores sin llegar a una violencia extrema -aunque han golpeado y amenazado con armas de fuego a las víctimas- y huyen del lugar del delito con todo tipo de elementos en los coches de los propios damnificados. A su vez los abandonan en las cercanías, lo que hace suponer que la banda cuenta con más miembros que se desplazan en vehículos propios luego de perpetrar los copamientos.

La última coincidencia a tener en cuenta tiene que ver con el eje de las operaciones de esta banda, el que se sitúa en la Ruta 39 que atraviesa la ciudad de San Carlos, ya que en el primero de los casos el coche del matrimonio apareció sobre esta arteria de tránsito, y en el copamiento del jueves también apareció en la misma ruta aunque varias decenas de kilómetros más al sur que el primero.

Todo indica que se trataría de una banda muy bien organizada y que además tiene estudiadas las vías de escape, porque la Ruta 39 es «cruzada» por la Ruta 9, a través de la cual se accede rápidamente en dirección a Rocha o en sentido contrario hacia Montevideo. *

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