Por las buenas o por las malas, no sólo los bebés son víctimas, también sus madres
Se abrieron en la jornada nuevas instancias en el caso del tráfico de bebés en el Departamento de Artigas. La enfermera implicada en el mismo, ahora estaría siendo acusada por violencia privada.
El subjefe de Policía, el inspector mayor Ruben Bertolio, en declaraciones emitidas por TV LIBRE destacó que el delito fue cometido contra las madres de los bebés que iban a ser entregados a otras personas.
En una entrevista realizada al jerarca, éste informó que ahora la acusación señala a las madres como víctimas. El delito cometido sería por la propuesta de negociar con la venta o la entrega de los bebés.
«En este caso el delito es hacia las madres, a las parturientas, a las que ella les proponía el negocio de la venta o entrega de un niño».
El subjefe informó que aún no se tienen suficientes pruebas, pero es bastante claro que todas las que existen conducen a presumir que una sola persona no podría ser la encargada de llevar a cabo toda esta actividad delictiva.
El fin no justifica los medios
No puede hablarse aún de que exista una organización encargada de traficar con los bebés de madres en estado de marginalidad y miseria, pero es fácil dejarse llevar por esa línea de pensamiento según los acontecimientos dados.
El caso resultó de gran relevancia, cuando los pasados días del mes de marzo LA REPUBLICA comenzó a dar la noticia de que una enfermera, de iniciales BEBA, estaba implicada en el caso de la venta de niños recién nacidos.
La mujer, procesada con prisión por entregar a los bebés en adopción, ahora estaría siendo juzgada por la tarea de negociar con las futuras madres.
Mediante promesas, la mujer convencía a las madres a entregar a sus bebés por beneficios económicos que, por supuesto, no necesitaban ser grandes sumas de dinero, con algunos electrodomésticos y pocos pesos la cosa se solucionaba.
Una vida por comida, por un confort un poquito más elevado o por una plata que no alcanza para vivir decorosamente ni siquiera una semana. Pero las madres no teniendo nada más que lo puesto, incluso su hijo en el vientre, trocaban parte de su vida por eso.
Cuando la enfermera dio con mujeres que no aceptaron ningún regalo más que el de recibir en sus brazos a sus hijos se inclinó hacia otro tipo de estrategia, y fue mediante amenazas que intentó convencer a una mujer que rechazó el planteo recibido por BEBA. De allí fue que el caso derivó en las actuaciones dadas en estas últimas horas.
El nuevo magistrado encargado, el juez en lo Penal Dr. José María Gómez Ferreira, tomó cartas en el asunto pero se mantienen en reserva las resoluciones dadas en las últimas horas.
Es claro que esto no puede ser actividad para uno solo, es claro que los profesionales indagados en instancias anteriores fueron dejados en libertad por falta de suficientes elementos incriminatorios, es claro también que en negocios como éstos, no sólo se necesita de una enfermera que declare como partera al recién nacido, se necesitan también escribanos, abogados, y contactos para vincularse con familias interesadas de otras partes de país.
La mira no apunta al destino de los bebés, eso ahora no está en el tapete, según dijo el inspector Ruben Bertolio, «
El caso sigue en el Juzgado, se continúa investigando, siguen apareciendo nuevas pruebas y más implicados tienen que concurrir a declarar. BEBA seguramente no está sola, habrá ahora que determinar quiénes son los que la acompañan.
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