Fugas en la Cárcel de Salto y hacinamiento en la de Rocha
Dos presos, quienes estaban recluidos en la Cárcel Departamental de Salto debido a su participación en rapiñas armadas registradas meses atrás, fugaron del mencionado establecimiento carcelario y son intensamente buscados por la Policía. Según supo este corresponsal, se trata de dos personas integrantes de la banda que había cometido varios delitos, y que estaba integrada, entre otros, por un efectivo policial.
Mediante una maniobra, que la Policía no descarta haya sido estudiada minuciosamente, los dos procesados lograron ganar la calle, y se presume que en el exterior los aguardaba un vehículo, en el que se alejaron presurosos de la zona. El citado rodado, que en horas de la tarde durante la visita de familiares había sido visto en el lugar, fue detenido rápidamente por la Policía, cuando llegaba a la zona del estadio Dickinson, para establecer la posibilidad de que hubiera participado en el hecho. Un automóvil arrendado, en el que al momento de su detención sólo viajaba su conductor.
El operativo policial se centró en las inmediaciones de barrio Williams y en las salidas del departamento, aunque hasta la medianoche anterior no se tenían mayores novedades sobre la fuga.
Hacinados
Al mismo tiempo que la población carcelaria en Rocha ha tenido un creciente aumento, constituyendo un verdadero problema la superpoblación existente, también se ha venido registrando en la actualidad un notorio crecimiento en el número de mujeres alojadas en el centro de reclusión.
Actualmente, el 10% del total de reclusos son mujeres, lo que constituye el porcentaje más elevado en la historia del establecimiento.
Sobre un total de 170 reclusos alojados en el céntrico establecimiento, 15 son mujeres.
Hay 16 mujeres procesadas en el departamento y sólo una está cumpliendo con su reclusión fuera de la Cárcel, en dependencias de la Seccional 4ª
de Castillos. Lo primero que señalan las fuentes policiales al ser consultadas son las dificultades que generan en el trato con los reclusos la cantidad de personas conviviendo en un viejo edificio con más de 100 años de construido y pensado inicialmente para unas 50 personas. Además de los pabellones carcelarios, se están utilizando otros anexos de la Cárcel dentro de la manzana, situada entre las calles Ramírez, Piedras, Julián Graña y Eliseo Marzol, fundamentalmente para alojar reclusos no problemáticos. Pero los problemas de exceso en el número de reclusos viene registrando problemas en la actividad cotidiana, e incluso algunos que afectan al entorno como, por ejemplo, las frecuentes obstrucciones en las cañerías de tratamiento de aguas residuales, que vuelcan las mismas a las calles generando un problema adicional a los vecinos de la zona.
Desde hace varios años, viene siendo un reclamo de fuerzas vivas de la comunidad la creación de un nuevo edificio carcelario que permita alojar a un mayor número de reclusos pero que, además, retire la Cárcel del centro, actualmente alojada a dos cuadras de la plaza principal de la ciudad de Rocha. *
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