Una amante fogosa

Desairada por su hombre decidió quemarlo vivo

Y como su ex enamorado era agente policial de la seccional 7ª de Colonia, no se le ocurrió nada mejor que prenderle fuego al edificio en cuyo interior suponía, dormía aquel hombre por el cual seguía sufriendo.

Esta historia, que relatada así sencillamente puede parecer el resumen de algún tipo de miniserie televisiva infernal, tuvo lugar sin embargo en la vida real, hace apenas dos o tres días; y si el ex amante no terminó achicharrado fue simplemente porque esa noche justamente, tenía que cumplir servicio fuera de allí.

LA REPUBLICA informó en su edición de la víspera sobre este hecho estableciendo que en primera instancia había sido detenido un hombre con alteraciones mentales a quien se le creyó responsable del hecho. Sin embargo había muchas dudas sobre ello y finalmente el detenido pudo demostrar su inocencia y fue liberado.

Ayer mismo, de fuentes oficiales, pudo al final conocerse la verdadera historia de este insólito incendio desatado en la madrugada en las instalaciones de los dormitorios del personal de la Seccional 7ª de la ciudad de Colonia.

La Seccional policial de referencia se encuentra instalada en la ruta 21, es decir en la planta suburbana coloniense y grande fue la sorpresa de todos cuando advirtieron que el fuego estaba prácticamente devorando los dormitorios.

Finalmente la verdad asomó cuando un comunicado de prensa emitido por la Jefatura de Policía de Colonia despejó las dudas.

Una mujer, que «mantuvo una discusión por motivos personales con un agente que estaba de servicio en la comisaría 7ª, ingresó en forma subrepticia al local destinado al alojamiento del personal de la seccional provocando el foco ígneo».

LA REPUBLICA fue el único medio que se ocupó de este confuso episodio que aconteció a las 4.25 de la madrugada del miércoles. Los propios medios locales de comunicación pasaron por alto el tema, esperando una «versión oficial».

Las llamas arrasaron ropas, mobiliario y a causa de la altísima temperatura ambiente estalló un termofón de un baño contiguo a los dormitorios.

«Un ropero se salvó del fuego, pero por el calor extremo las prendas que estaban en su interior se achicharraron», contó un testigo directo.

Por controversias sentimentales

Resultó llamativo en un primer momento, y así lo consignamos ayer en nuestro informe, que ni la Policía ni los bomberos señalaran con claridad cuál había sido la causa del incendio, y que, por el contrario, dijeran que se trataba de «algo dudoso».

Sin embargo, se pudo reconstruir en base a varios testimonios lo acontecido en aquella «madrugada ardiente».

Ese miércoles, varias horas antes del incendio, el agente policial de iniciales JC había mantenido un encontronazo verbal con su ex pareja, una mujer de unos 40 años.

La dama, fuera de sí al saber que el uniformado no quería continuar con aquel vínculo, volvió a la seccional y amparada en la oscuridad, entró por los fondos a los dormitorios donde pensaba encontrar al causante de sus penas, con obvias intenciones de agredirlo.

Pero el policía no estaba allí  había salido a cumplir con otras tareas  la mujer comenzó a encender fósforos y a arrojarlos sobre una cama. Fue así como estalló el foco ígneo que terminó por destruir una gran parte de las instalaciones.

En el incendio, el policía mencionado perdió todas sus ropas «de civil», y hasta un par de botas texanas y una matera que se transformaron en cenizas.

Lo llamativo de todo esto es que nadie en la guardia de la seccional 7ª se enteró que la mujer había entrado al edificio, hasta que empezó a inundarse el lugar de una espesa humareda.

El comando de la Jefatura coloniense sigue investigando para establecer por qué no se detectó el ingreso de la despechada dama a la comisaría. *

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