El jubileo de los presos
Marcelo Bustamante
El secretario del Comité Internacional del Jubileo, monseñor Sepe, aseguró que el Papa solicitará también clemencia para Alí Agka el día 9 de julio, fecha proclamada como «Jubileo de los Presos», y que a nivel local se presentará un documento donde se pedirá la condonación a la Suprema Corte de Justicia de determinadas penas en el contexto del año jubilar.
Ese día la Iglesia lo destinará a visitar los centros carcelarios y dialogar con la población recluida. En este país existe la probabilidad de que el arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno, reitere la visita al Complejo Carcelario Santiago Vázquez (Comcar) y celebre una misa con los presos, tal como lo hizo el 22 de diciembre de 1998 a dos días de asumir su mandato.
Tampoco se descarta que a poco de celebrarse el «Jubileo de los Presos», la Conferencia Episcopal Uruguaya emita una declaración sobre la realidad del recluso en el país. Mientras tanto, los días 16, 17 y 18 de junio más de 30 integrantes de la Pastoral Carcelaria de todo el país se reunirán en la Casa de los Padres Jesuitas de Montevideo en un seminario donde se analizará la realidad carcelaria.
Finalizado el encuentro, de acuerdo a fuentes eclesiásticas consultadas por LA REPUBLICA, podría hacerse pública la aspiración de liberar a los presos, tal como proclamaba Cristo. Esta pretención no estaría marcada hacia un pedido de amnistía general, como lo solicitaban los familiares de presos, sino que se ambiciona llegar a realizar un gesto simbólico.
Integrantes de la Pastoral Carcelaria pusieron como ejemplo lo acontecido en Sevilla, España, donde la Justicia decidió liberar un recluso en Semana Santa, y las propuestas de la Iglesia de Bolivia que solicitará el perdón a los reclusos mayores de 70 años que hubieran purgado dos tercios de la pena. También de los menores de 20 años que tuvieran notoria buena conducta y que fueran primarios.
Noticias de Salto
En setiembre de 1999, el sacerdote Emilio Guidotti, párroco de la Catedral de Salto, había solicitado a la SCJ en el marco del Jubileo, un estudio detallado a fin de extender el perdón a los presos, teniendo en cuenta la buena conducta del recluso y el tipo de delito cometido.
El párroco de la catedral salteña manifestó a LA REPUBLICA su alegría por la propuesta que realizará el Sumo Pontífice, que coincide con su solitaria iniciativa. El sacerdote que envió una carta a la SCJ pidiendo la condonación especial para este año a determinados presos, lo cual podría efectuarse en ocasión de la visita revistada a la cárcel, tuvo la respuesta de la Justicia.
Para facilitar la presentación del trabajo al representante de la Iglesia, la doctora Jacinta Balbela, ex integrante de la alta corte, formuló una orientación escrita que adjuntó al pedido de Guidotti. Esta propuesta tuvo eco en la corporación que le respondió a Guidotti a través de una carta, agradeciendo la iniciativa y asegurando que al pedido lo habían puesto en la carpeta de «familiares de presos».
Más allá de que la Justicia no desechara su pedido, el párroco manifestó su deseo de que con el tiempo se pudiera estudiar la solicitud pasando de la «quaestio facti» a la «quaestio juris»; en buen romance, que esperaba no sólo la introducción en la carpeta de familiares de presos, sino que para el 9 de julio se diera cabida a un examen de la población carcelaria para ampliar la condonación o la clemencia.
En 1999, desde la diócesis de Salto partió la iniciativa de solicitar la condonación de penas a los reclusos en el marco de las propuestas que el obispado lleva adelante en la celebración del Jubileo. Guidotti advirtió que el pedido de gracia de la Iglesia Católica no se extiende a todos los reclusos sino a determinados casos, como ser delitos menores que deberán enmarcarse dentro de la ley bajo un profundo estudio por parte de la Justicia.
El año jubilar es un tiempo de perdón, y en ese sentido, el sacerdote Guidotti propuso aumentar el número de indultos por parte de la Justicia en las visitas que los ministros realizan a los establecimientos carcelarios.
En setiembre de 1999, el religioso sostuvo que no estaba de acuerdo con el perdón masivo de los reclusos, sino de un indulto a las personas que se le constatara notoria buena conducta.
«No es lo mismo el robo de gallinas que el asesinato», acotó Guidotti.
El párroco indicó que el pedido se lo había realizado al ex presidente de la República, Julio María Sanguinetti, pero que no tuvo respuesta. También llevó la convocatoria jubilar al presidente de la Suprema Corte de Justicia, Juan Mariño, a través de un juez de Salto y después de transcurrido algunos meses obtuvo la mencionada contestación.
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