La venta y el consumo de drogas aumentaron de manera alarmante
De acuerdo a la estadística de la Jefatura de Policía de Colonia, durante 2003 se investigaron 39 personas por tráfico de drogas de los cuales cinco fueron tras las rejas, procesados con prisión, otros dos fueron procesados sin prisión y otros cinco tuvieron medidas sustitutivas o fueron derivados a centros de Iname. Trece de los 39 eran menores de edad.
Sin embargo los números no señalan situaciones puntuales como la incautación de un vivero completo de plantas de cannabis en Carmelo o los procedimientos por droga en la capital departamental. O el reciente caso de un funcionario municipal que contaba cómo el hecho de fumar varios cigarrillos de marihuana al día «es parte de mi estilo de vida».
Cada día son más frecuentes en los procedimientos por droga, consumo de marihuana y cocaína, según afirman los propios policías a que el tema mantiene en estado de alerta.
Días atrás, Carmelo fue el escenario de distintos procedimientos realizados por efectivos policiales, que incautaron un total de quinientos cincuenta y cinco gramos de marihuana.
De acuerdo a la información obtenida por LA REPUBLICA, seis personas resultaron detenidas en estos procedimientos, una de ellas de nacionalidad argentina.
Desde hacía varios días, la Policía al mando del subcomisario Pablo Lotito, venía siguiendo el rastro de una célula expendedora de marihuana, rodeada en un estrecho círculo en los alrededores del centro de la ciudad.
Si bien cada vez parecían estar más cerca de atrapar al cabecilla de la organización, este se escabullía junto a sus compañeros, y lograba evadir la acción policial.
Por eso, la Policía decidió realizar varios allanamientos en distintas moradas de la ciudad, y en una finca lograron incautar más de medio kilogramo de «maruja».
Como consecuencia de estos procedimientos, de los seis detenidos, tres terminaron con prisión. Se trata de una mujer de iniciales MCS de 29 años, RCG de 28 años y LIPK de 25 años. Los otros tres recobraron ayer su libertad.
Los procedimientos no cesarán, ya que las autoridades están decididas a combatir al peligroso mundo de las drogas.
Algo parecido pero menor
Se trata de una mujer que trabajaba en las adyacencias de Carmelo, de iniciales MCS, nacida en 1974, RCG, funcionario municipal nacido en 1975 y LIPK de 26 años. La certeza policial tiene que ver con la cantidad de individuos que cada día se conoce que realizan un consumo particular de este tipo de drogas, cuyo consumo no está prohibido si es para uso personal. «Todos los días encontramos gente con uno o dos porros para su consumo», dijo una fuente consultada «y ya no son sólo jóvenes. Ahora es gente grande también», dijo. Al no estar prohibido su consumo, los uniformados recaban información hasta dar con el distribuidor.
La facilidad de ingreso desde Argentina, ya sea a través de las embarcaciones deportivas desde los cientos de puertos en El Tigre, desde donde se llega en poco más de dos horas de viaje, incluso a vela con buen tiempo, hacen a la costa coloniense permeable al ir y venir de mercaderías. «Antes se traía aceite marca 2 Patitos. Ahora lo que sirve es traer marihuana», dicen a este corresponsal algunos de los que conocen a los habitués del cruce del río. Sólo en el mes de enero llegaron a las costas de Colonia más de 600 embarcaciones deportivas a sus puertos, desde el puerto deportivo de la capital, pasando por el gran atracaderos de yates de Carmelo o los puertos más pequeños de Rosario, el río San Juan o la Dársena de Nueva Palmira.
Por otra parte, los contrabandistas tienen lanchas rápidas o llegan en aviones pequeños que son indetectables por radares o no pueden ser alcanzados por los vehículos de prefectura. También los puertos comerciales tienen escasos controles, que dependen más de la sagacidad de los funcionarios de aduanas o migraciones que de los elementos técnicos o científicos para detectar mercaderías ilícitas.
Lotito: El aumento del consumo está a la vista
El subcomisario Pablo Lotito, responsable de la seccional de Carmelo, la más grande del interior del departamento, señaló a LA REPUBLICA su preocupación por la cada vez más frecuente cantidad de procedimientos que se hacen en Carmelo, afirmó que el acceso a la droga cada día es más fácil y que «atrás de esta gente que cayó siempre hay uno más grande».
Lotito indicó que «está a la vista la cantidad de procedimientos y procesamientos que se han hecho en los últimos años. Yo he hablado con jerarcas policiales de larga trayectoria en la Policía y me decían que «antes no se hacían tantos procedimientos por droga porque no había tanta en circulación», dijo.
Para el subcomisario carmelitano «hoy se ha incrementado el consumo y el tráfico de drogas porque el acceso al estupefaciente se ha hecho mucho más fácil. Por eso el tema nos preocupa mucho más, no sólo como policías sino como padres de familia, tenemos nuestros hijos en esta sociedad y como a todos los padres el tema nos preocupa.
El tema de la droga también es un tema de conciencia popular sobre lo perjudicial que es el consumo de droga», señaló. *
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