Caso Trigo

El asesino de Andrés Trigo y de "Lilo" Martínez está detenido

Allá por agosto del año 1998, en el departamento de Colonia, fue asesinado por encargo Andrés Trigo, cuando volvía de trabajar en una discoteca. Pasaron largos y angustiantes años para que la familia del joven tuviera algún indicio sobre quién realizó el cobarde crimen. Si bien la Justicia no demoró demasiado en procesar por cómplice de homicidio a Karina Carro, la joven que en su momento fuera la novia de Andrés, el autor material del crimen seguía impune.

Y así fue pasando el tiempo, sin respuestas, sin un cierre para el dolor de toda una familia que se vio desmoronada con la pérdida de un hijo de tan sólo 18 años.

Ocho meses más tarde, en la ciudad de Carmelo, se produce otro crimen. Esta vez fue asesinado Mauricio Martínez por venganza, un hombre vinculado al narcotráfico en los departamentos de Soriano y Colonia, que llegó a traficar hasta 30 kilos de droga por semana. Sin lugar a dudas, se trataba de una pieza clave de la ruta de la cocaína a Europa. Ese crimen tampoco fue aclarado, pero se comenzó a sospechar que podía tener algún tipo de vinculación con el caso Trigo. Incluso, que el autor material de ambos asesinatos podría ser el mismo.

La Policía detuvo en su momento a varias personas, tratando de aclarar los crímenes. Llegó a pedirse, incluso, la extradición de una persona de sexo masculino que se encontraba detenida en la República Argentina, pero la misma no llegó a concretarse.

La insistencia de la familia Trigo llevó a que el ministro del Interior, Guillermo Stirling, designara a Roberto de los Santos para que investigara los crímenes en conjunto con el jefe de Policía Ricardo Bernal, el juez Gerardo Siri, el fiscal maragato Ariel Cancela, y los comisarios Adolfo Hernández, de Colonia.

Roberto de los Santos entendió que el juez de la causa, el doctor Carlos Colmenero, no le ponía ganas al caso, y se dejaba estar sin tomar resoluciones que llevaran a un posible desenlace al escabroso hecho. Esto condujo a que en la semana pasada se elevaran los antecedentes a la Suprema Corte de Justicia, aludiendo que el magistrado actuante era amigo del principal sospechoso de los crímenes de Andrés Trigo y «Lilo» Martínez.

Días pasados, el padre de Andrés, Walter Trigo, aseguraba a un matutino de Colonia que el crimen «estaba casi aclarado» y, al parecer, tenía razón.

 

Se logró la detención

En las primeras horas del día de ayer, fue detenido en Montevideo Alejandro Ismael Píriz Brum, de 31 años, quien fuera por mucho tiempo el principal sospechoso de la autoría de los asesinatos. En horas de la tarde, fue trasladado al departamento de Colonia, donde deberá declarar y explicar el motivo de los crímenes. Alejandro Píriz ya había estado detenido, pero solamente por averiguaciones, y dijo en aquel momento que el autor de los homicidios era el recluso fugado del penal de Libertad apodado «El Marito», protagonista de un brutal tiroteo en Paraguay que lo llevó a ser detenido y encontrarse hasta el día de hoy en un complejo carcelario de aquel país.

El padre de Andrés Trigo dialogó con LA REPUBLICA, y manifestó que no está contento, que no le importa la detención de Alejandro Píriz, pero que siente un poco más de tranquilidad, y que cuando se lo juzgue, Andrés podrá descansar en paz.

De todas formas, aclara que todavía hay que encontrarles «las patas a la sota», pues hay muchas cosas que todavía no cierran; por ejemplo, cómo hizo Karina Carro para pagarle al asesino de su hijo 5.000 dólares, si solamente ganaba 1.300 pesos en un almacén barrial, y cómo hizo para comprarse un auto de 9.500 dólares para «impresionar» a Andrés y así tratar de reconquistarlo.

También manifestó que la fuerza de la familia fue inquebrantable, realizando 52 marchas todos los días 17, bajo el sol o bajo la lluvia. *

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