Simuló haber sido violada ferozmente por dos deconocidos

Alrededor de las once de la noche del pasado lunes, algunos traseúntes advirtieron que en la calle Giebert entre 18 de Julio y Zorrilla de San Martín de la ciudad de Fray Bentos, se encontraba una mujer mayor, tirada en la vereda, maniatada por delante groseramente con una bolsa de nailon, por lo cual inmediatamente dieron aviso a las autoridades policiales.

Personal de la Seccional 1ª de esta ciudad se hizo presente en el lugar comprobando la exactitud de la denuncia y en primera instancia la mujer manifestó que había sido maniatada por dos desconocidos que además de atacarla la habían violado y luego con saña feroz le habían introducido un palo en la vagina, sin que ella pudiera hacer nada por evitarlo a pesar de resistirse con todas sus fuerzas..

Agregó que todo ello había sucedido en el interior de una casa vacía ubicada en ese lugar, adonde había sido introducida por la fuerza por sus atacantes y que después que la abandonaron había logrado con mucho sacrificio salir hasta la vereda para conseguir ayuda, aunque agotadas sus fuerzas había caído sin poder avanzar más allá.

Inmediatamente la mujer agredida fue conducida al hospital local para su inmediata atención, mientras que otros efectivos policiales se dedicaban a inspeccionar el lugar y efectuar una serie de indagaciones buscando indicios de los hechos denunciados, con resultados negativos.

Una vez controlada y certificada la penetración vaginal denunciada por la mujer en el hospital local se le dio de alta y se le indicó que compareciera en la Seccional policial para continuar con las actuaciones.

Fue en esa instancia que la mujer –cuya identificación se mantiene en secreto por razones obvias–, dio marcha atrás en su denuncia original y terminó por confesar que todo había sido inventado por ella, que los dos desconocidos nunca existieron y tampoco la violación que había contado.

Aclaró que esa tarde se encontraba un poco alterada y había comprado un litro de vino y luego dirigido a la casa abandonada aquella para beberlo tranquila sin que nadie la molestara ni la viera.

Junto con el vino, tomó dos pastillas de Bromazepan porque seguía muy nerviosa. Dijo luego que había sido ella misma la que se había introducido el palo en la vagina tratando de autosatisfacerse. Efectuadas las actuaciones del caso,se le dio aviso a los familiares de la mujer y se le reintegró a su domicilio. El palo, le fue secuestrado como evidencia. *

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