Procesan a policías por golpear turistas en el Cabo Polonio
Los funcionarios policiales afectados a la tarea de seguridad en la costa rochense fueron denunciados por malos tratos, y ayer fueron procesados.
Un subcomisario, un sargento y un agente de segunda fueron los procesados por la Justicia de Rocha que tomo cartas en el asunto.
Los hechos tuvieron su punto de inicio en Cabo Polonio pero, según la denuncia de los afectados, fueron trasladados desde allí hasta un camino vecinal a pocos kilómetros de la ciudad de Rocha donde fueron apaleados y obligados a repetir la frase: «No volvemos más al Cabo», bajo amenaza de que recibirían similares tratos que los que estaban recibiendo en esos momentos.
Uno de los denunciantes narró a LA REPUBLICA su versión de lo ocurrido. Eduardo Cardozo tiene 47 años y llegó a Cabo Polonio invitado por unos amigos. Eduardo señaló haber llegado hacía pocos días desde Brasil donde reside hace 25 años. Pasó algunos días esperando que quedara libre la casa que pretendía alquilar. Esos días los pasó entre Cabo Polonio y Barra de Valizas acampando. En la madrugada del sábado para el domingo, encontrándose en Cabo Polonio y sorprendido por un fuerte temporal, decide guarecerse en el alero de un restaurante donde había unas 16 personas –según su relato– también protegiéndose del agua. Varias de las personas que estaban allí tenían pasaje de retorno para Montevideo para el día domingo.
En las primeras horas de la mañana, la dueña del local comercial se molestó por la actitud de una de las personas que estaban allí y resolvió llamar a la Policía.
Detenciones
Los efectivos llegaron y detuvieron a varias de las personas que estaban en ese lugar, otras ya se habían alejado al enterarse de la inminente llegada de los uniformados.
Ya en el destacamento «vinieron de Castillos, nos esposaron de a dos y nos cargaron en la caja de la camioneta», recuerda Cardozo, quien señala que en un primer momento les informaron que serían llevados a declarar a un Juzgado y luego quedarían en libertad. Pero no fue así.
Según cuenta, el vehículo policial tomó la ruta 9 hasta desviarse en un camino vecinal a pocos kilómetros de Rocha. Entraron unos 300 metros hasta llegar a un lugar donde no eran vistos desde la Ruta y allí se detuvo la camioneta. Era la media mañana del domingo.
«Allí nos bajan de la camioneta, siempre esposados, y en ese momento nos quitan las esposas. Eramos siete.
A dos muchachos (al parecer uno de ellos tenía antecedentes) los retiraron unos metros y al resto nos hicieron sentar en círculo y tiraron las mochilas al medio junto con la cédula de identidad de los chicos», relata Cardozo agregando que su documento de identidad y pasaporte habían quedado en Cabo Polonio.
«Luego dejaron a los dos y se dirigieron al círculo formado por nosotros, ordenándonos que repitiéramos con ellos «No volvemos más al Cabo». Nosotros lo hicimos, pero igual nos pegaron con los palos largos. A mí me dieron un golpe en la cabeza que me provocó un corte y mucho sangrado», recuerda, y señala que también le pegaron en la espalda.
«En la espalda yo fui el más beneficiado, a los otros chicos les dejaron hasta cortes de los golpes que les dieron».
Luego de un rato los dejan ir pero –según cuenta Eduardo Cardozo– cuando iban por el camino vecinal rumbo a la ruta «vemos a la camioneta Nissan que venía con las puertas abiertas y allí nos volvieron a apalear mientras caminábamos como podíamos hacia la ruta». Desde allí tomaron un ómnibus y se bajaron en la estación de Policía Caminera.
«Yo me había desmayado y me llevaron al Hospital donde me atendieron, me reconoció el médico forense y luego me tomaron declaraciones policías de acá de Rocha».
Las cinco personas se hicieron presentes en sede judicial para formular la denuncia y allí comenzó el proceso con la toma de declaraciones de los denunciantes y la citación a los efectivos policiales.
Cardozo comentó que «en rueda de reconocimiento yo reconocí a cuatro de los cinco policías que nos golpearon», y una situación similar habría ocurrido con el resto de las personas que denunciaron malos tratos policiales. «Todo transcurrió con normalidad aunque lo más feo fue que durante todo el día debimos compartir un pequeño hall en el Juzgado con los mismos policías que nos habían apaleado y nos hacían burlas de distinta manera», relató Eduardo Cardozo.
Separación del cargo
Ayer, una vez conocida la sentencia judicial, y a instancias del Ministerio del Interior, el inspector Ruben Darío Perazza, jefe de la Policía de Rocha, dispuso la separación del cargo de los procesados y el inicio del sumario correspondiente.
Los funcionarios policiales procesados: un subcomisario, un sargento y un agente de segunda fueron hallados culpables por el juez por el delito de lesiones personales.
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