Valentina Simon, una adolescente carismática a la cual le gusta escribir poemas
Pasan los días y el tema sigue siendo Valentina Simon Ferrari, la adolescente de 15 años que fuera atropellada y luego llevada dentro de la camioneta Fiat Fiorino blanca a la casa ubicada en la calle Coronel Mora 463, propiedad de Juan Carlos Marizcurrena, el abogado que se encuentra ahora detenido en el Comcar acusado de haberla secuestrado.
Valentina está en su casa desde el día 7 de este mes, gozando nuevamente de la libertad y tranquilidad que significa contar con el apoyo de familiares y amigos. No obstante, algunas fuentes consultadas por LA REPUBLICA manifestaron que la joven entró en razón de lo que había ocurrido 48 horas después de haber regresado a su casa.
Cuentan que la adolescente habría entrado en lo que algunos llaman «síntomas del pos-secuestro», que son reacciones lógicas luego de haber estado 20 días sometida al encierro de una habitación deplorable, donde la humedad, la oscuridad, y la tristeza eran los aliados más fieles que tenía. Al verse libre de esa situación tan agobiante, derrochó una alegría que hizo poner en duda a muchos sobre si realmente habría estado durante los veinte días que duró el secuestro dentro de ese sótano donde ni siquiera se podía respirar.
El miedo, la preocupación, y la desesperación, que no parecían afectarla, estarían ahora haciendo estragos en la vida de la adolescente. Dicen que ni siquiera se anima a dormir con la luz apagada, que tiene ataques de llanto, y que se le hace difícil adaptarse a la vida normal.
Más allá de todas las dudas que despertaba la actitud de Valentina, al asomarse al balcón de su casa posando para fotógrafos y periodistas y expresando sus sentimientos con un grito de «Â¡Estoy mejor que nunca!», la realidad parece mostrarnos que la jovencita es una persona que también sufre y que también llora, como todo ser humano cuando una pena lo aflige.
Valentina Simon es como cualquier adolescente de 15 años, le gusta la música, en especial el rock y es fanática del grupo argentino «Los Piojos», así como también del legendario grupo inglés «The Rolling Stones». Le fascina pasearse en bicicleta por las calles de Carrasco, aunque confiesa que no lo hace tan a menudo ni en invierno, ni en otoño.
Una cosa que pocos saben es que le gusta escribir poemas, y que no lo hace nada mal, aunque la ironía del destino haya llevado a que Valentina escribiera un poema titulado: «No estoy».
No estoy
En el momento
que tus ojos
miraron hacia los míos,
la flecha de tu amor
le disparó a mi corazón
La flecha que mata
mi interior
me destroza el amor
me elimina la razón
sólo porque no estoy
con vos.
Valentina Simon
(Material extraído de dominios públicos en Internet)
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