Muchas preguntas, una respuesta
Lo que sí aparece, y casi de forma constante, son nuevas pistas, informaciones y conjeturas, que finalmente no conducen a nada.
Lo único cierto de todo esto, es que una jovencita de 15 años hija de una adinerada familia de Carrasco, fue aparentemente secuestrada a escasos metros de su casa, hace ya más de una semana y aún no se sabe nada de su paradero.
El silencio de la familia, la desorientación de la Policía, los especialistas holandeses, las videntes que ayudan a encontrarla, son piezas que forman este rompecabezas que aún no se sabe cuándo va a terminar de armarse. Es más, no se sabe ni quién lo está armando, si son los familiares, las clarividentes, los investigadores, o los holandeses.
Mientras tanto, los ciudadanos, simples espectadores de este caso, se preguntan: ¿la secuestraron?, ¿quién la secuestró?, ¿por qué la secuestraron?, ¿pidieron rescate?, ¿dónde está?… son muchas preguntas, pero todas tienen la misma respuesta: no se sabe.
El misterio parece no tener fin, lo que sí tiene fin es este año que se acaba, y Valentina sigue sin aparecer. *
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