Ejecutó de un balazo a una niña que "dormía" en su auto
Pasó ayer a las cuatro de la mañana. Fue frente al número 2930 de la calle Jujuy en las inmediaciones del barrio Bella Vista, a donde concurrió una unidad de emergencia médica ante el llamado de vecinos de la zona.
Es que una niña y un joven pedían ayuda de manera desesperada: otra jovencita había sido baleada. A los pocos minutos el barrio se había convulsionado.
Sandra Janet Pérez de 15 años había fallecido dentro del auto de un vecino de la zona a raíz de «una herida de bala en cráneo y boca», según la certificación hecha por los médicos. Varios móviles de la Seccional 6ª de la Dirección de Seguridad y de la Dirección Nacional de Policía Técnica, como así también el juez interviniente, ya estaban en la escena del crimen para ese entonces.
La confusión sobre los motivos del asesinato dominaron la primera parte de las actuaciones policiales, y se extendió aún después del procesamiento con prisión de WWWS, oriental, de 45 años, dispuesto por el juez penal de 11er. Turno. «Homicidio» fue el cargo.
Es que la hermana y el novio de la fallecida aseguran que habían entrado al auto para dormir, y el dueño del vehículo sostiene que se lo habían robado.
Un timbre misterioso
Fue el propio matador que se presentó ante las autoridades a cargo del procedimiento, haciendo entrega de una pistola de calibre 22 y explicando que había sido él quien disparara.
Quedó automáticamente detenido y fue trasladado a la comisaría de la avenida Agraciada.
Al ser indagado, el hombre dijo que estaba durmiendo en su casa cuando escuchó que alguien le tocaba el timbre.
Extrañado por la hora en que esto ocurría, se asomó a una ventana que da a la calle y dijo no ver el auto de su propiedad, al que había dejado estacionado frente a su casa de la calle Río Grande.
En su relato el ya procesado homicida aseguró que al no ver el vehículo salió a la calle armado. Agregó que llegó a Jujuy y vio el auto a unos 80 metros, por lo cual efectuó dos disparos «intimidatorios» para luego comenzar a correr.
Cuando estaba por llegar a donde el auto (matriculado en San José con la chapa 216.540) se cayó y al estar la pistola martillada ésta se disparó.
Aparentemente éste habría sido el tiro mortal. Pero las certezas en este sentido podrán conocerse cuando los peritos de la Policía Técnica eleven su informe al juez.
Con el procesamiento dispuesto al existir confesión del matador, las pesquisas están centradas ahora en determinar cuál fue el impacto que mató a la joven, si los disparos intimidatorios fueron tales, si el auto realmente estaba estacionado frente a la casa del matador, y si existe evidencias de que sus puertas y el arranque estuvieran violentados.
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